De alcalde a “Niño maravilla”

Presidente municipal de Tianguistenco, ¿con síndrome de superhéroe?

Dicen por ahí que para ser hay que parecer y aparentemente en Tianguistenco, el alcalde Diego Moreno Valle anda más que interesado en ser un verdadero “Niño Maravilla”; todo un personaje con un posible síndrome de superhéroe.

Uno podría pensar que ser así de indispensable se trata de sacrificio por su gente, de exigencia, de buena voluntad, de quitarles problemas a los demás; sin embargo, para mucho tianguistencanos, esta actitud que comienza a caracterizar al “Niño Maravilla” no es más que una fachada con dudosas intenciones por detrás; ya sabe usted, esto de tener el control de todo sin involucrar a demasiada gente porque luego se tienen que andar dando explicaciones, pidiendo venias y hasta repartiendo pasteles; lo que supondría una considerable pérdida y desgaste del edil.

Y es que en los últimos días ha sido muy sonado el estira y afloja que se traen con la designación de las Autoridades Auxiliares en las distintas delegaciones de la entidad; en las que dicen, el “mirrey tianguistencano” ha querido meter las manos por lo que la ciudadanía ha defendido sus derechos para regirse, en algunos casos, por los usos y costumbres de cada lugar, luchando por que los empleados del Ayuntamiento a cargo de Moreno Valle no metan su cuchara en lo que dicen “es un acto de democracia que solo les pertenece a ellos como pueblo, no al presidente municipal y sus achichincles”.

Sin embargo, se rumora que al edil no le está pareciendo esto de las controversias, por lo que estaría tomando una actitud de exclusión con los Delegados, subdelegados, jefes de manzana y los Consejos de Participación Ciudadana, haciéndolos a un lado sin tomarlos en cuenta para las decisiones sino dándoles muletadas de tanteo para sobrellevarlos sin que representen una piedra en el zapato para él, porque no respeta las figuras que los Delegados y demás autoridades auxiliares representan, ¿será?

De resultar cierto esto, al “Niño Maravilla” se le estaría olvidando que la gente está cansada de los políticos con discursos vacíos que en muchas ocasiones les quieren dar atole con el dedo; por lo que hoy buscan estar más pendientes de lo que sucede con sus delegaciones, con los recursos que se recaban, con las tomas de agua que se abren esperando que estén reguladas y no sean clandestinas, de los adeudos con CFE, de lo que paga la gente por vender en sus tianguis, de lo que entra y sale de los panteones, de las licitaciones, de los programas sociales, entre muchas otras cosas, que si bien no toda la gente tiene acceso a esa información, buscan en sus representantes a gente que sí vele por ellos, por el desarrollo de sus comunidades y que, aunque cada vez sean menos las funciones que aparentemente el Gobierno de Diego Moreno les quiera delegar, ellos sean los que estén al pie del cañón para hacer valer sus derechos aunque se topen con un gobierno hermético y con una presumible falta de oficio político, además de lo que catalogan como una actitud de sentirse intocables por el simple hecho de ocupar un escritorio en las oficinas de la presidencia municipal.

Lo que habría de destacar es que cuando un político comienza a tomar posturas de “superhéroe”, comienzan a aparecer sentimientos de grandiosidad y omnipotencia ante la idea de poder con todo, a sentirse imprescindibles y perder la capacidad de gobernar, en pocas palabras, “el que mucho abarca, poco aprieta”; camino que aseguran, está siguiendo el “mirrey tianguistencano” Diego Moreno y que posiblemente llevará a la actual administración a pasar a la historia como una de las peores en la historia de Tianguistenco.

Ariz Vega

 

 

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