Cuatro meses de retraso

Obra para octubre se entrega en febrero

Al parecer, eso de “más vale tarde que nunca” se lo toma muy en serio el alcalde Rausel Cervantes Huertas, quien muy contento, en compañía de sus muy eficientes funcionarios municipales, hicieron entrega este miércoles 22 de febrero de la “primera etapa” de la barda perimetral de la deportiva de San Pedro Techuchulco.

Muy bonita se ve la barda entre el pasto seco y descuidado de los campos de la deportiva y las calles sin pavimentar de los alrededores, lo que no se ve muy claro es que esta “primera etapa”, como lo anunció el Ayuntamiento, es solo una parte del millón 200 mil pesos que, según el programa anual de obras 2022, costaría esta barda, o si cada etapa va a estar costando esto, lo que resultaría en una barda millonaria. Lo malo es que la transparencia no es una de las virtudes de la administración del “mayestro” y tampoco ayuda la “invitación restringida” con la empresa que realiza la obra.

Sin embargo, algo que sí se informa es que esta barda estaba presupuestada para ser hecha en octubre del año pasado, como se ve en el programa anual 2022, en agosto se presupuesta la cantidad de 500 mil pesos, 400 mil para septiembre y 300 mil pesos para ser concluida en octubre.

Así que nada más un retraso de cuatro meses tuvo esta barda “en su primera etapa”, ahora habrá que esperar en cuánto tiempo se hacen las demás etapas y en cuánto va a salir, porque como se mencionó, no se informa si cada etapa va a costar el millón 200 mil pesos o si eso costará la barda en su totalidad. De ser el primer caso, si ya se tenía un presupuesto e incluso las fechas de aplicación del recurso, ¿cuál es la razón del enorme retraso en sólo su “primera etapa”?, pues a este paso a lo mejor será terminada cuando Rausel vaya de salida y sería recordada como la barda más tardada y cara, quizá sólo después de la barda de una refinería fallida en el sexenio antepasado.

En el segundo escenario, de ser el costo total de la barda, ¿por qué no se realiza en tiempo y forma si ya se tenía proyectado el recurso y los tiempos? Otra vez se vuelve a caer en la deficiente planificación de los dineros del municipio, pues mientras se presume una “salud” financiera en el municipio, cada vez salen y se presentan nuevos cuestionamientos respecto al manejo de recursos de parte del “mayestro” Rausel y su joven tesorero, el pasante de contador “Chemita” Castañeda.

Como dice la Biblia: “por sus hechos los conoceréis”, y estos funcionarios definitivamente ya están siendo conocidos por sus obras, que sin transparencia, sin apegarse a los tiempos que ellos mismos formulan y sin la mínima vergüenza para entregar cuantas claras a los vecinos, siguen haciendo su “agosto” en cualquier mes del año, porque ellos sí cobran bien y puntualmente.

Osvaldo García

 

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