
Las necesidades de la población de Texcalyacac son muchas y no son nuevas, la falta de agua potable, la creciente inseguridad que necesita ser mitigada, programas sociales y mucha infraestructura son situaciones que requieren suma atención y que, se supone, Xóchitl Ramírez prometió cumplir cuando sí recorría los rincones del municipio pidiendo que la gente confiara en ella.
Pues después de 4 años y medio al frente de la administración pública municipal, la alcaldesa parece haberse vuelto sorda, porque aseguran que estas necesidades nunca fueron su prioridad.
Para ejemplo un botón, y es que en días pasados una queja constante entre la ciudadanía fue la construcción de una presunta ciclovía, obra pública que si bien, beneficia a las personas que se transportan por este medio, deja mucho que desear cuando está siendo realizada en una calle que, a decir de los vecinos, está en estado deplorable.
“Primero que arregle los baches de la calle y después le construye más encima, es como querer tapar el sol con un dedo. Ciclovía nueva, pero calles intransitables. Quién sabe ahora cuánto dinero se habrá gastado en esto, dinero que serviría para lo realmente urgente, primero que atienda eso y luego que haga lo que no urge”, recalcó un quejoso.
Lamentablemente, amigo lector, no existe forma de saber si esta construcción se encuentra dentro del programa anual de obra, ni cuánto va a acostar, mucho menos a cuánta gente va a beneficiar; ya ve usted que dicha información se resguarda muy bien en los portales de transparencia, pero ya se está a la espera de que pronto, el Ayuntamiento de Texcalyacac tenga a bien hacer públicos el usuario y la contraseña para acceder a la información que, se supone, debería estar disponible para todo público.
Mientras tanto, vaya ahorrándole para una bicicleta, pues de resultar cierto, le será a usted más factible transitar por la nueva y flamante obra de Xóchitl Ramírez Bermejo, que andar en carro o caminando por sus calles.
Ariz Vega