Gobierno de Ocoyoacac olvida obras

A través de redes sociales, en el barrio El Pedregal surgió una denuncia pública sobre el evidente abandono y la mala ejecución en la construcción de un tanque de agua, obra que fue anunciada con bombo y platillo al inicio de la actual administración municipal, pero que hasta la fecha no presenta avances significativos.
La publicación expone no solo la falta de progreso en la obra, sino también el caos técnico y administrativo que ha rodeado al proyecto. La denuncia pone en evidencia que el supuesto “inicio de obra” fue meramente un acto de simulación política para tomarse la foto, pues en realidad se trata de un proyecto sin planeación, sin supervisión y, lo más preocupante, sin resultados.
El señalado en esta denuncia es el arquitecto Marco Oyola, quien funge como responsable del proyecto y es acusado de ocupar su puesto únicamente por servilismo político. Además, se menciona a la actual presidenta municipal, Nancy Valdez, a quien se le acusa de indiferencia y complicidad al permitir que obras de tan baja calidad continúen ejecutándose como si fueran la norma.
Esta obra, que tenía como objetivo mejorar el abastecimiento de agua potable para la comunidad de El Pedregal, no solo representa una burla para los habitantes, sino un claro ejemplo del derroche de recursos públicos y de cómo la corrupción y el nepotismo siguen arraigados en la administración municipal de Ocoyoacac.
La denuncia también pone en tela de juicio la calidad estructural del tanque, cuestionando si realmente cumple con los estándares mínimos de seguridad y eficiencia, o si simplemente se trata de otro “elefante blanco” que terminará en ruinas sin haber cumplido su propósito. Todo apunta a que el tanque fue diseñado con base en estructuras obsoletas, sin criterio técnico, y con materiales de dudosa calidad.
Es indignante que en pleno 2025, y ante una crisis hídrica cada vez más severa, existan gobiernos municipales que todavía ven la obra pública como un botín político y económico, y no como una herramienta para mejorar la vida de la población. Este caso no solo refleja la incompetencia de quienes hoy gobiernan Ocoyoacac, sino también el abandono sistemático al que han sido sometidas comunidades como El Pedregal.
Vecinos exigen una auditoría inmediata, la destitución de los funcionarios involucrados, y sobre todo, la reactivación real y transparente del proyecto del tanque de agua, que no puede seguir siendo rehén de la corrupción municipal. La ciudadanía ya no está dispuesta a tolerar más simulaciones, más obras fantasmas ni más promesas vacías.
La administración de Nancy Valdez ha demostrado una preocupante falta de compromiso con la rendición de cuentas, y este nuevo escándalo solo confirma lo que muchas voces ya han advertido: Ocoyoacac está siendo gobernado desde la opacidad, el amiguismo y la mediocridad.
Los habitantes piden justicia, y sobre todo, soluciones reales. La dignidad del pueblo no puede seguir siendo enterrada bajo capas de cemento mal colocado.
Uriel Rosales

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