El Gobierno de México continúa avanzando en su compromiso de recuperar el sistema ferroviario nacional de pasajeros, una infraestructura clave para la movilidad y el desarrollo regional. Como parte de esta estrategia, se ha anunciado que en agosto de 2025 comenzarán operaciones dos nuevas rutas ferroviarias de pasajeros: Querétaro-Irapuato y Saltillo-Monterrey-Nuevo Laredo, con lo que se busca ofrecer una alternativa de transporte segura, eficiente y sustentable a miles de personas.
El proyecto forma parte de la iniciativa federal para rehabilitar y expandir más de tres mil kilómetros de vías férreas durante el actual sexenio, una promesa presidencial encaminada a diversificar el transporte público nacional, detonar el desarrollo económico regional y reducir la carga sobre las carreteras federales.
Nuevas rutas operativas a partir de agosto
De acuerdo con información de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), las nuevas rutas tendrán un carácter regional y conectarán polos industriales y urbanos estratégicos del país:
· Ruta Querétaro-Irapuato: conectará dos de las ciudades más dinámicas del Bajío, con una extensión aproximada de 130 kilómetros. Esta ruta permitirá reducir tiempos de traslado y ofrecer una opción económica frente al transporte por carretera.
Ruta Saltillo-Monterrey-Nuevo Laredo: abarcará cerca de 400 kilómetros y facilitará el movimiento entre importantes centros industriales del norte del país, además de acercar a los usuarios a la frontera con Estados Unidos a través de Nuevo Laredo, Tamaulipas.
Rutas troncales en desarrollo
Además de las rutas que iniciarán en agosto, el plan ferroviario contempla dos líneas troncales de gran alcance:
1. Ciudad de México-Nogales (Sonora): recorrerá más de 2,000 kilómetros atravesando entidades como Estado de México, Querétaro, Guanajuato, Jalisco, Nayarit, Sinaloa y Sonora, siguiendo una ruta cercana al litoral del Pacífico. 2. Ciudad de México-Nuevo Laredo (Tamaulipas): línea de poco más de 1,000 kilómetros que recorrerá el centro y norte del país hacia el noreste, conectando la capital con la frontera a través del eje del Golfo.
Ambas líneas buscan consolidarse como corredores estratégicos para la movilidad nacional, con conexiones previstas hacia rutas locales y sistemas logísticos multimodales.
El Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024 contempla el fortalecimiento de la red ferroviaria como eje de infraestructura nacional. · La meta sexenal es recuperar al menos 3,000 kilómetros de vías férreas para uso de pasajeros, reutilizando rutas concesionadas actualmente para carga, bajo acuerdos con las empresas concesionarias.
México contaba con más de 17 mil kilómetros de vías férreas activas en 2023, de las cuales menos del 1% se utilizaban para transporte de pasajeros.
Las concesiones actuales (Ferromex, Ferrosur, Kansas City Southern de México) han suscrito convenios de colaboración con el Gobierno Federal para abrir rutas al servicio mixto (pasajeros y carga).
Se proyecta que las primeras rutas movilicen hasta 50 mil pasajeros mensuales en su etapa inicial.
Impulso al transporte sustentable y regional
El Gobierno Federal ha señalado que este programa no solo responde a criterios de justicia territorial y acceso al transporte, sino también a una estrategia ambiental, al promover una reducción del uso de combustibles fósiles y una menor emisión de gases contaminantes.
Las nuevas rutas ferroviarias se complementarán con obras de modernización en estaciones, señalización, rehabilitación de vías, y adecuación de cruces ferroviarios, con una inversión federal estimada en más de 45 mil millones de pesos hasta 2025, según datos de la SICT y la SHCP.
El Gobierno de México ha reiterado que esta iniciativa busca no solo recuperar un modo de transporte histórico, sino convertirlo en una herramienta estratégica de integración nacional y desarrollo regional incluyente.
Redacción
