Denuncian ecocidio en Tenango del Valle

La ciudadanía ha alzado la voz en redes sociales tras la tala de varios árboles en las inmediaciones de la Plaza Gaudí, ubicada en el centro del municipio, lo que ha sido calificado por vecinos como un ecocidio promovido desde el gobierno local.
De acuerdo con la denuncia, la instrucción habría venido directamente del presidente municipal Roberto Bautista, quien habría ordenado la eliminación de árboles que según versiones locales “obstruían visualmente” la mencionada plaza comercial, la cual ha sido señalada por algunos como propiedad del alcalde o de sus allegados.
“Así sea un solo árbol, es vida, y matarlo por un capricho estético o comercial es ecocidio”, se lee en una de las publicaciones que circulan en redes sociales con imágenes del daño ambiental.
Sospechas de intereses personales
La tala ha provocado indignación no solo por el impacto ambiental, sino por las sospechas de que se trata de una decisión motivada por intereses privados, con el fin de embellecer o dar visibilidad comercial a Plaza Gaudí, un inmueble que vecinos afirman “es de Roberto Bautista o al menos es socio”
Esta acción ha sido ampliamente criticada por habitantes del municipio y defensores del medio ambiente, quienes recalcan que en un contexto de crisis climática global, ningún árbol debe ser talado sin una causa justificada, mucho menos por razones estéticas o comerciales.
¿Dónde están las autoridades ambientales?
Hasta el momento, no se ha informado si el Ayuntamiento de Tenango del Valle contaba con los permisos ambientales correspondientes, ni si se hará una reposición de los árboles talados, como exige la ley.
Vecinos han exigido a la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de México (Propaem) y a la Secretaría del Medio Ambiente estatal que investiguen el hecho y sancionen a los responsables por este acto que consideran una agresión directa al entorno natural del municipio.
La Plaza puede ser de uno, pero los árboles eran de todos. Y Tenango del Valle no puede seguir pagando los costos de decisiones políticas disfrazadas de progreso.
Luis Garduño.
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