Saray Benítez y el sueldo dorado de Mexicaltzingo

Mientras más del 54% de la población vive en situación de pobreza y el ingreso mensual promedio no supera los 11,117 pesos, la presidenta municipal Saray Benítez Espinoza percibe un salario mensual estimado en 149,020.63 pesos, lo que suma una remuneración anual de 1,788,247.56 pesos. Una cifra que no solo ofende el sentido común, sino que también contradice los principios de proporcionalidad y austeridad que deberían regir el servicio público en municipios de bajo rango presupuestal.
Aunque medios locales han publicado cifras sobre el salario de la alcaldesa, ninguno ha hecho públicos los documentos oficiales que lo respalden, lo cual genera un entorno de opacidad e incertidumbre. Sin embargo, el análisis del Presupuesto de Egresos 2025, con un total aprobado de 121,825,424.80 pesos, confirma lo que las cifras sugieren: más de 60 millones de pesos exactamente 60,369,736.59 son destinados a “servicios personales”, una partida que incluye sueldos, compensaciones y prestaciones de funcionarios.
En otras palabras, la mitad del presupuesto municipal se gasta en pagarle al aparato administrativo, en vez de dirigirse a infraestructura, salud, seguridad o desarrollo social. En este contexto, el salario de Saray Benítez no solo parece verosímil, sino altamente probable y absolutamente desproporcionado.
Una administración con más sellos que transparencia
La falta de acceso público a su recibo de nómina, declaraciones patrimoniales o desglose salarial es parte de un patrón preocupante: el hermetismo con el que la presidenta ha conducido su gobierno desde el inicio del periodo 2025-2027. En su informe de 100 días, presumió compromiso con la “transparencia”, pero la práctica ha sido todo lo contrario: puertas cerradas, silencio ante solicitudes de información y una negativa persistente a responder cuestionamientos básicos de la ciudadanía.
¿Qué justifica este sueldo?
Mexicaltzingo pertenece al nivel  A según el Consejo Nacional de Armonización Contable (CONAC), lo que implica que su presidenta municipal no debería superar un sueldo mensual de 64,704 pesos. Sin embargo, Saray Benítez lo duplica sin consecuencias, bajo el amparo de un presupuesto maquillado en el que los números no cuadran con la realidad social del municipio.
La presidenta municipal gobierna un territorio pequeño, con serios problemas en servicios básicos, rezago en obra pública y una población que lejos de disfrutar del “lujo” institucional sobrevive con austeridad real, no discursiva.
Luis Garduño.
Salir de la versión móvil