Mientras el canal de aguas negras se ahoga en basura, pestilencia y descuido, la administración municipal de Ocoyoacac parece estar muy ocupada… ¿posando para la foto? Lo irónico del asunto y digno de una tragicomedia ecológica es que quien gobierna es ni más ni menos que el Partido Verde Ecologista de México.
Sí, leyó usted bien: el Verde. Ese partido que presume amor por la naturaleza, defensa de los recursos y campañas pintadas de árboles, está dejando que un canal de agua esencial para el desagüe y la ecología del municipio se convierta en un auténtico tiradero de residuos. Entre llantas, plásticos, ramas podridas y quién sabe cuántas otras “sorpresas” flotantes, el canal está al borde del colapso… y no, no es metáfora.
Los vecinos han alzado la voz en múltiples ocasiones. Vecinos de barrios cercanos, comerciantes y hasta escuelas han reportado que el nivel del agua sucia está peligrosamente alto. A la menor lluvia fuerte, no se necesitará mucha imaginación para visualizar un desbordamiento que lleve consigo no solo lodo y basura, sino enfermedades, daños materiales y una estela de indignación que ya hierve en redes sociales locales.
Pero lo más alarmante (y de paso, lo más risible) es la indiferencia de la presidenta municipal, la señora Nancy Valdez, quien parece más interesada en mantener su imagen de «funcionaria verde ejemplar» que en hacer honor al nombre del partido que la llevó al poder. Resulta casi poético o cruelmente irónico que mientras ella habla de sustentabilidad, medio ambiente y «conciencia ecológica», en su propio municipio se puede oler desde cuadras antes el hedor de un canal moribundo.
¿Dónde están las cuadrillas de limpieza? ¿Dónde las campañas de concientización? ¿Dónde el tan presumido amor a la tierra? Bien podrían empezar por barrer frente a su propia casa, o en este caso, frente al canal que se asfixia entre su indiferencia y la de todo su equipo.
Los ciudadanos de Ocoyoacac exigen acciones urgentes. No solo porque la situación es insalubre y peligrosa, sino porque es una burla. Una burla para quienes creyeron en una agenda ambiental, para quienes confiaron su voto, y para quienes hoy tienen que vivir con la amenaza de un desastre ambiental a la vuelta de la esquina… o de la próxima lluvia.
Así que, señora presidenta, si su partido es verde, es momento de demostrarlo con hechos y no con filtros de Instagram. Porque hasta ahora, su canal y su gestión están más cerca del gris oscuro del abandono que del verde esperanza que prometieron.
¿O acaso tendremos que esperar a que floten botes de campaña entre la basura para que hagan algo?
Uriel Rosales
