Ocoyoacac
La Avenida Lerma sigue hundida en agua y abandono

Mientras la presidenta municipal de Ocoyoacac, Nancy Valdez, presume en redes sociales labores de limpieza y desazolve como respuesta a las constantes inundaciones, los ciudadanos siguen enfrentando la cruda realidad: calles intransitables, obras mal ejecutadas y un ayuntamiento que maquilla su ineficiencia con publicaciones bien editadas, pero sin resultados tangibles.
En una reciente publicación, la administración municipal compartió imágenes de maquinaria retirando lirio acuático de canales y la instalación de infraestructura hidráulica, acompañadas de una cita de la alcaldesa que responsabiliza a la ciudadanía por las inundaciones.
Sin embargo, los habitantes de Ocoyoacac no tardaron en responder. En particular, una usuaria lanzó una contundente crítica que rápidamente ganó apoyo en redes:
“¡Qué bien! Ojalá pueda pronto arreglar la avenida Lerma, ya que con el ‘bacheado’ que hicieron en febrero solo se afectó más y desde ese entonces al día de hoy está inundada”.
La Avenida Lerma sigue completamente anegada, con el agua estancada a nivel de banqueta. Este caso expone una vez más el grave problema de infraestructura que enfrenta Ocoyoacac, agravado por lo que muchos ciudadanos califican como “simulaciones de reparación” en lugar de obras reales.
Vecinos del lugar aseguran que el supuesto bacheo realizado en febrero no solo fue insuficiente, sino que provocó más daño a la carpeta asfáltica. A pesar de las promesas de rehabilitación vial, la calle quedó mal nivelada, sin drenaje adecuado, y desde entonces se ha convertido en un canal permanente de agua sucia.
Esto no solo representa un foco de infección, sino que ha afectado gravemente la movilidad de la zona y el comercio local. Automovilistas deben esquivar charcos profundos que se convierten en trampas para las llantas, mientras peatones, adultos mayores y estudiantes deben caminar sobre banquetas deterioradas, si es que no están completamente sumergidas.
La presidenta Nancy Valdez insiste en que el problema radica en la falta de cultura ciudadana, señalando el tiradero de basura como principal responsable. Pero los ciudadanos responden con pruebas: calles que llevan meses sin atención, zanjas abiertas, obras inconclusas y un drenaje pluvial colapsado.
Hasta el momento, no se ha presentado ningún plan detallado ni cronograma para la rehabilitación de la Avenida Lerma. Tampoco se ha hecho público el presupuesto destinado a las obras de “bacheo”, ni los contratos otorgados, lo que levanta sospechas de simulación de gasto público y desvío de recursos.
La publicación municipal, lejos de tranquilizar a la ciudadanía, ha encendido la indignación colectiva. Comentarios, denuncias y evidencias gráficas inundan las redes, donde se exige que la presidenta deje de culpar a los ciudadanos y asuma la responsabilidad de una gestión deficiente que ha dejado a muchas colonias al borde del colapso.
Mientras tanto, la Avenida Lerma sigue sumergida en el abandono, esperando que alguna maquinaria llegue, no solo para posar en una fotografía, sino para reparar de fondo lo que hoy representa un símbolo del fracaso institucional del gobierno municipal de Nancy Valdez.
Uriel Rosales