Lerma

¡UNA CLOACA DE ADMINISTRACIÓN!

En pleno 2025 y en el supuesto “avance del Estado de México”, hay colonias que siguen viviendo como si el tiempo se hubiera detenido… en el siglo pasado. Tal es el caso de los vecinos de la colonia Guadalupe, en el municipio de Lerma, quienes están atrapados literalmente entre aguas negras, olores pestilentes y un gobierno municipal que responde más lento que tortuga con reumatismo.
En una denuncia pública, una habitante exige con desesperación (y con justa furia) que se atienda una coladera tapada sobre la calle Adolfo López Mateos, que lleva días desbordando aguas negras directamente a su patio. Las imágenes son tan gráficas como indignantes: desechos, humedad, humedad y más desechos… todo, mientras la administración local promete una atención que nunca llega.
La historia parece una mala comedia: los vecinos han solicitado desde hace más de tres días que el organismo de agua potable ODAPAS realice el desazolve correspondiente. Pero, en un acto de completa burla, la única respuesta ha sido una promesa reciclada: “ya mañana vamos”. Spoiler: mañana nunca llegó.
Y mientras tanto, ¿qué pasa en el hogar afectado? Nada menos que una bomba sanitaria: no se puede usar el baño, el agua sucia brota sin control, hay un adulto mayor y niños viviendo entre la pestilencia, y el riesgo de infecciones es tan real como la ineficiencia del gobierno.
Lo más alarmante no es solo el problema en sí, sino la indiferencia criminal de una administración que parece más ocupada en posar para redes sociales que en resolver las verdaderas urgencias de la gente. ¿De qué sirve presumir “obras históricas” si no puedes siquiera mantener una coladera funcional?
¿En qué cabeza cabe que una familia tenga que vivir entre excremento por culpa de un gobierno incapaz de mover una cuadrilla de desazolve?
La situación en Guadalupe es un síntoma de una gestión hueca, llena de promesas pomposas y soluciones que no pasan del discurso, mientras la gente vive rodeada de lodo, peste y desamparo.
¿No les dará vergüenza? ¿O ya se acostumbraron al hedor de su propia incompetencia?
Esto no puede seguir normalizándose. Lo que ocurre en la colonia Guadalupe es un foco rojo de salud pública. Porque vivir entre aguas negras no es culpa del drenaje, sino del sistema podrido que permite que esto pase y no hace nada.
Mientras unos se ahogan en burocracia, otros se inundan de verdad. Y apestan… pero no por su culpa.                    Uriel Rosales

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