130 millones de pesos a la basura

En Almoloya de Juárez, la pobreza y el rezago social no se combaten ni con obras visibles ni coninfraestructura invisible: simplemente se combaten con olvidos administrativos.
El Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS), ese recurso federal del Ramo 33destinado a llevar agua potable, drenaje, electrificación, vivienda digna y servicios básicos a las comunidadesmás marginadas, debería haber inyectado $130 millones 920 mil 118 pesos al municipio durante 2025.Pero aquí viene la sorpresa: ese dinero nunca llegó.
No porque la Federación lo haya retenido ni porqueHacienda se haya quedado sin presupuesto, sino porque el gobierno municipal encabezado por Adolfo“Chiquillo” Solís ni siquiera presentó la planeación necesaria para recibirlo.
En otras palabras: el dinero estabaen la mesa, pero nadie en el Ayuntamiento supo cómo levantar la mano para tomarlo.Lo más irónico es que el presidente municipal ya acumula tres años de “experiencia” en laadministración pública, aunque a estas alturas suena más a práctica profesional eterna que a ejercicio degobierno. ¿Cómo es posible que, después de tanto tiempo en el cargo, no sepa cumplir con un requisito básicoque cualquier ayuntamiento responsable atiende desde enero?El resultado es tan claro como vergonzoso: cero pesos, cero obras, cero planeación. Y lo peor, milesde familias en Almoloya de Juárez que seguirán esperando mejoras en sus comunidades mientras su alcaldese especializa en la gestión de la nada.
Quizá en la lógica municipal, no presentar proyectos también cuenta como una estrategia: si no hayplaneación, no hay recursos; si no hay recursos, no hay obras; y si no hay obras, no hay críticas por obras malhechas. Una especie de círculo virtuoso de la incompetencia.La pregunta queda abierta: ¿cuántos años más necesitará el presidente Adolfo Chiquillo Solís paraaprender cómo se hace su trabajo? Porque mientras él “aprende”, Almoloya de Juárez sigue acumulandorezagos y perdiendo millones que pudieron cambiar la vida de su gente.
Luis Garduño.
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