La paciencia de los comerciantes del centro de Tenango del Valle ha llegado a su punto más crítico. Tras meses de soportar el impacto de una obra pública que avanza a paso lento, los dueños de negocios locales ya no pueden ocultar su frustración. En redes sociales, comenzaron a surgir publicaciones como la de un comerciante que, visiblemente desesperado, responsabiliza directamente al gobierno municipal encabezado por Roberto Bautista del grave deterioro que vive el comercio en la zona.
Este testimonio no es aislado. Corrobora lo que otros comerciantes han venido denunciando en silencio: la falta de ventas debido al mal estado de las calles principales, la dificultad para acceder a los establecimientos y la imagen de abandono que proyecta el centro del municipio.
La obra pública en cuestión, que presuntamente forma parte de un proyecto de mejoramiento urbano en las principales calles de Tenango del Valle, lleva meses en ejecución sin avances visibles significativos. Calles parcialmente cerradas, maquinaria abandonada y montones de tierra o escombro se han convertido en la nueva cara del centro.
Peor aún, algunos locatarios reportan que han tenido que reducir personal, cerrar temporalmente o incluso entregar sus locales por no poder cubrir las rentas. En este entorno económico postpandemia, donde muchos aún luchan por estabilizarse, esta situación se convierte en una sentencia de muerte comercial.
Otro de los puntos más criticados por la comunidad es la opacidad de la administración municipal. No hay información clara sobre los plazos de finalización, el presupuesto destinado o los motivos del retraso. Para los comerciantes, el silencio del gobierno local se siente como abandono.
Además del impacto económico directo en los negocios, también hay un efecto colateral en la calidad de vida de los habitantes. Las calles llenas de escombros afectan la movilidad peatonal, ponen en riesgo la seguridad de niños y adultos mayores, y generan condiciones antihigiénicas con acumulación de basura y polvo.
“Esto no es un progreso, es retroceso. Llevamos meses respirando tierra, viendo nuestros locales vacíos y esperando respuestas que nunca llegan”, comparten
Hasta el momento, la administración de Roberto Bautista no ha emitido un comunicado oficial respecto a las quejas de los comerciantes ni ha actualizado el estado de la obra en sus canales oficiales.
El silencio institucional solo aumenta el descontento, generando una fractura cada vez más profunda entre la ciudadanía y sus autoridades. En este ambiente de tensión, los comerciantes exigen ser escuchados y, sobre todo, soluciones inmediatas.
Tenango del Valle atraviesa una crisis silenciosa que amenaza con destruir el tejido económico del centro municipal. La obra inconclusa no solo está desfigurando las calles; está desmoronando los sueños y el sustento de decenas de familias que viven del comercio.
Mientras no se tomen medidas claras, transparentes y urgentes, cada día sin respuesta será otro golpe más para una comunidad que ya ha demostrado tener demasiada paciencia.
Uriel Rosales
