Obra fantasma en Ocoyoacac 2 millones en concreto hidráulico…que nadie ha visto

En plena cabecera municipal, en la calle Matamoros, vecinos y transeúntes conviven a diario con los mismos baches de siempre. Lo sorprendente no sería esa realidad que ya se ha vuelto parte del paisaje urbano, sino que, según los documentos públicos del portal de Transparencia del Ayuntamiento de Ocoyoacac, esta misma calle se supone que debería de ser intervenida con una obra de pavimentación con concreto hidráulico, con una inversión de 2 millones de pesos provenientes del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS).
La ficha técnica disponible en línea dentro del apartado de obras y acciones financiadas con recursos federales señala con claridad que la obra fue ejecutada en la calle Matamoros, supuestamente con el objetivo de mejorar la movilidad y seguridad de los habitantes. El documento incluso detalla el uso de concreto hidráulico, un material duradero y costoso, reservado usualmente para trabajos de alta resistencia. Todo suena muy bien, en el papel.
Pero al recorrer físicamente la calle, la historia cambia por completo. No hay huella alguna de maquinaria, trabajadores, cortes de vialidad o de un reciente tendido de concreto. Al contrario: los baches, las fracturas en el asfalto viejo y la ausencia total de señalización o mejoras evidentes indican que ahí no se ha hecho absolutamente nada.
Lo que debería ser motivo de celebración una inversión millonaria para mejorar la infraestructura urbana se convierte rápidamente en una sospecha legítima de irregularidades administrativas. ¿Dónde está el pavimento de concreto hidráulico? ¿Dónde están los avances físicos que justifiquen el uso del recurso público?
Vecinos de la zona confirman que en ningún momento del año han observado trabajos de obra civil en esa calle. “Aquí no han hecho nada. Ni un camión, ni un obrero. Sólo los baches que seguimos esquivando desde hace años”, comentan.
El hecho de que el documento aparezca publicado en el portal de Transparencia es, en sí mismo, preocupante. En teoría, esta sección existe para ofrecer claridad y rendición de cuentas. Pero cuando lo que se muestra en el papel no coincide con la realidad visible, la confianza ciudadana se rompe. Más que transparencia, lo que se exhibe es opacidad maquillada de legalidad.
Cabe recordar que el FAIS es un recurso federal destinado, precisamente, a combatir la pobreza y rezago social mediante obras básicas de infraestructura. Que estos fondos se asignen a obras que no existen al menos no de forma tangible puede representar un desvío grave de recursos y amerita una investigación a fondo por parte de las autoridades competentes.
El Ayuntamiento de Ocoyoacac no ha emitido ninguna declaración al respecto. Tampoco hay reportes ciudadanos en redes sociales que respalden la realización de dicha obra. El silencio institucional no ayuda a esclarecer los hechos, sino que incrementa las dudas sobre el manejo del dinero público.
¿Se trató de un error en el registro? ¿Una obra programada que nunca se ejecutó? ¿O, peor aún, una simulación deliberada para justificar el gasto de 2 millones de pesos en un proyecto fantasma?
En un contexto nacional donde la corrupción y la mala gestión siguen siendo uno de los principales lastres del servicio público, casos como este exigen más que simples aclaraciones
Mientras tanto, los habitantes de la Calle Matamoros seguirán sorteando los mismos baches de siempre, esquivando la ironía de vivir en una calle que, oficialmente, ya está pavimentada con concreto hidráulico… pero que en la práctica no tiene ni una sola señal de haber sido intervenida.     Uriel Rosales
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