¡NEGLIGENCIA CRIMINAL EN TENANGO!

Lo que pudo haberse convertido en una tragedia de dimensiones irreparables fue evitado por segundos, pero dejó al descubierto una alarmante cadena de negligencias por parte del director de obras públicas en el municipio de Tenango, Sergio Lopez Ortega.
Durante la noche, cuadrillas de trabajadores se presentaron para continuar con las labores de rehabilitación de las calles principales, que desde hace más de un mes mantienen en caos a la comunidad. Lo inusual y sospechoso no fue sólo el horario inadecuado para este tipo de intervenciones, sino el brutal descuido con el que operaron: casi derriban por completo una casa habitada, con una familia durmiendo dentro.
Según relatan vecinos de la zona, el equipo pesado comenzó a maniobrar sin ninguna advertencia previa, ni señalización visible, a metros de una vivienda ubicada sobre la calle del Rastro. La maquinaria comenzó a golpear y remover estructuras colindantes con la vivienda, creyendo que era una construcción abandonada o “no oficial”. La realidad era otra: una familia entera dormía dentro, incluidos varios niños en un cuarto que estuvo a punto de ser derribado.
“Estaban dormidos. De repente se empezó a escuchar como si estuvieran tumbando la casa. Fue cuestión de segundos. ¡Estaban a punto de tirar el cuarto donde dormían los niños! ¿Qué clase de ineptos hacen esto?”, relató una testigo.
La pregunta que resuena con furia entre los vecinos es clara: ¿por qué se estaban realizando trabajos de demolición en plena madrugada, sin aviso, sin supervisión, sin ninguna lógica operativa?
La nocturnidad de la maniobra no solo es extraña, sino peligrosamente irregular. Los residentes señalan que nunca se informó de trabajos nocturnos en la zona, y que jamás se colocaron señales o anuncios que alertaran sobre un operativo a esas horas. Además, no había representantes de Protección Civil ni de Seguridad Pública presentes.
“El gobierno municipal tiene que dar una explicación. Esto no es un accidente menor. Es negligencia criminal. ¡Casi matan a una familia entera!”, reclamó un testigo.
Este incidente no sólo evidencia una irresponsabilidad inaceptable, sino que también refleja la total falta de planificación, control y criterio de las autoridades responsables de ejecutar las obras. En lugar de cuidar a la población, han puesto en riesgo su vida.
No se trató de una “confusión técnica” ni de una “falla operativa”. Se trató de una negligencia monumental, que pudo haber terminado en tragedia. Ninguna rehabilitación urbana justifica poner en peligro directo la vida de ciudadanos inocentes. Menos aún, trabajar en secreto, durante la noche, y con maquinaria pesada sin mapas claros ni inspecciones previas.
Vecinos exigen respuestas inmediatas del Ayuntamiento de Tenango, así como una investigación completa sobre quién dio la orden de trabajar en ese horario, bajo qué condiciones legales se autorizó, y por qué no se realizó ningún tipo de verificación previa de las viviendas en la zona.
La indignación crece. Y con razón: no se puede permitir que la incompetencia y la negligencia pongan en juego la vida de ciudadanos. Menos aún, mientras duermen, indefensos, en lo que debería ser el lugar más seguro del mundo: su hogar.
Uriel Rosales
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