Lerma
Taxistas de Lerma Asumen Tareas de Obras Públicas

En un hecho que deja al descubierto la falta de atención y capacidad de la administración municipal, los mismos taxistas de la base Emiliano Zapata han tenido que tomar la iniciativa de realizar trabajos de bacheo en la Avenida de Las Partidas. Lo que debería ser una labor del gobierno municipal y las autoridades competentes, ha sido delegada a personas que no tienen la capacitación ni los recursos para llevar a cabo tal tarea.
La situación es alarmante, no solo por la responsabilidad mal delegada, sino también por la indolencia mostrada por el gobierno local ante una necesidad urgente de mejorar la infraestructura vial en el municipio. Se puede observar a los conductores de taxi realizando trabajos de bacheo, una actividad que corresponde a la Dirección de Obras Públicas, no a los ciudadanos comunes, mucho menos a los trabajadores del transporte público.
Este incidente es solo un ejemplo de la creciente frustración que los habitantes de Lerma sienten hacia su gobierno local. A lo largo de los últimos meses, los ciudadanos han venido denunciando la mala calidad de los servicios públicos, especialmente en lo que respecta a la infraestructura vial. Las calles de Lerma, ya de por sí en mal estado, se han convertido en un peligro para conductores y peatones, y mientras tanto, la administración del municipio parece estar distraída en otros asuntos, como por ejemplo en la muy común practica de quitar placas a automovilistas, como se lo mencionábamos en la edición pasada.
La verdadera crisis aquí no es solo el bacheo realizado por los taxistas, sino el claro señalamiento de que la administración municipal ha fallado en cumplir con su deber más básico: garantizar el bienestar y la seguridad de sus ciudadanos a través de servicios públicos eficientes. Es evidente que la falta de recursos no es el problema, sino más bien una falta de gestión, visión y, sobre todo, compromiso con el municipio.
La actitud de los taxistas, aunque admirable por su esfuerzo y solidaridad, no debe ser un sustituto para una administración que debería estar gestionando y ejecutando estas labores de manera profesional. La población no puede seguir dependiendo de iniciativas de ciudadanos para cubrir las omisiones del gobierno local.
Los taxistas no deben ser los héroes del día por cumplir una función que les corresponde a otros. La ciudadanía merece un gobierno eficiente, comprometido y, sobre todo, capaz de gestionar los recursos para mejorar la calidad de vida en el municipio.
Uriel Rosales