Vecinos de Mexicaltzingo estallaron contra la presidenta municipal Saray Benítez Espinoza. Después de más de una semana sin agua potable, decidieron tomar las calles y plantarse frente al palacio municipal.
Lo ocurrido es grave: apenas se había instalado una bomba sumergible nueva para el pozo que abastece al municipio, cuando en un dos por tres desapareció. Los pobladores denuncian que no fue un robo fortuito, sino un acto sospechoso que apunta hacia los mismos trabajadores del Ayuntamiento. Y lo más indignante: la alcaldesa no quiere reponerla.
Mientras niños, adultos mayores y familias enteras padecen la falta del vital líquido, la presidenta municipal guarda silencio y evade su responsabilidad. No hay respuestas claras, no hay soluciones, no hay autoridad.
Los vecinos advierten que esta primera manifestación no será la última. Se están organizando colonia por colonia para exigir la reposición inmediata de la bomba, la transparencia de lo ocurrido y la salida de la presidenta si no cumple.
Porque el agua no es un lujo, es un derecho. Y si el gobierno municipal no lo garantiza, los habitantes de Mexicaltzingo están dispuestos a levantar la voz hasta las últimas consecuencias.
La gente lo tiene claro: si Saray Benítez no puede con el cargo, que se vaya. El pueblo no permitirá que la politiquería y la corrupción sigan secando la vida de la comunidad.
Diego Sánchez
