Clases con chapuzón

En San Pedro Cholula  en el municipio de Ocoyoacac los niños ya no solo aprenden matemáticas o español: ahora también dominan natación de emergencia. Lo que debía ser una escuela primaria se transformó en un estanque, y el municipio parece más interesado en ocultar el problema que en resolverlo.
El pasado 12 de septiembre fue el último día que los más de 400 alumnos de la primaria Enrique Rébsamen pudieron asistir a clases con normalidad. Desde entonces, el plantel quedó completamente inundado por aguas negras, dejando tras de sí no solo un olor insoportable, sino también la evidencia de una autoridad municipal que se ahoga en su propia incompetencia.
Los padres de familia denuncian que el gobierno municipal de Ocoyoacac, encabezado por la presidenta Nancy Valdez, ha mostrado más habilidad para evadir responsabilidades que para drenar el agua. Ni bombas de succión, ni camiones, ni soluciones reales: solo la misma respuesta de siempre “ya se está atendiendo”, que se repite tanto que ya parece el lema oficial de su administración.
Mientras tanto, los maestros han tenido que improvisar aulas donde se pueda. Porque aquí, una simple llovizna significa suspensión inmediata de clases… y otro baño gratis cortesía del drenaje colapsado.
La imagen es surrealista: pupitres flotando, mochilas que parecen salvavidas. Y aunque suene cómico, en realidad es una muestra triste del abandono institucional. El gobierno presume obras, luminarias y eventos “para el pueblo”, pero no puede garantizar algo tan básico como un espacio seco y seguro para estudiar.
Vecinos de la zona aseguran que el problema no es nuevo. Las lluvias solo terminaron de exhibir lo que desde hace tiempo venía fallando: una red de drenaje obsoleta, un sistema pluvial colapsado y una autoridad más preocupada por el discurso que por la acción. Mientras tanto, la primaria Enrique Rébsamen continúa cerrada y los estudiantes, desplazados, aprenden a punta de improvisación y paciencia.
Y aunque la presidenta Nancy Valdez evita pronunciarse directamente, “la capitana del barco de Ocoyoacac”, porque cada vez que hay un problema, su administración parece saber navegar… pero entre pretextos.
En San Pedro Cholula, el progreso no llega por carretera, sino a nado. Y mientras los niños estudian entre charcos y promesas mojadas, el municipio sigue flotando en el mismo pantano de siempre: el del olvido, la indiferencia y la simulación política.
Porque si algo ha demostrado la gestión de Nancy Valdez, es que no se necesita una tormenta para hundirse… con su administración basta y sobra.
Uriel Rosales
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