¿Rehabilitación o maquillaje político?

En Xalatlaco, parece que los puentes no solo se caen, sino que también se convierten en el mejor reflejo de la gestión municipal, la tan anunciada “rehabilitación” del Puente de Xalatlaco, presentada con bombo y platillo por el presidente municipal Abelito Flowers, ha despertado más sospechas que aplausos entre los vecinos, que observan con escepticismo cómo la obra, supuestamente prioritaria, avanza a paso de tortuga y sin explicaciones claras sobre el destino de los recursos invertidos.
Según las publicaciones oficiales, las máquinas ya trabajan “a todo vapor” y el alcalde presume un “avance histórico”, sin embargo, la ciudadanía no comparte ese entusiasmo: la pregunta que realmente circula entre vecinos es directa, “¿Avance de qué, señor alcalde, de la obra o del presupuesto rumbo a destinos desconocidos?”
El puente que debería conectar comunidades clave y aliviar el tráfico, se ha transformado en un símbolo de desconfianza, con reportes constantes sobre materiales de dudosa calidad, avances lentos y una transparencia que brilla por su ausencia.
Los antecedentes no ayudan, durante la gestión de Flores Guzmán, los proyectos inconclusos, y los gastos opacos se han vuelto parte del paisaje urbano de Xalatlaco, varias obras viales y recreativas quedaron “a medio camino”, justo como las promesas de transparencia que el alcalde repite en cada discurso, mientras la ciudadanía observa cómo las fechas límite se diluyen, y los recursos parecen evaporarse en el aire, cada nueva inauguración o anuncio se percibe menos como un logro y más como un ejercicio de maquillaje político: mucho ruido, poca sustancia.
El malestar ciudadano no es menor, vecinos, comerciantes y transportistas coinciden en que el “puente en proceso de rehabilitación” corre el riesgo de convertirse en otro monumento al despilfarro y a la simulación, mientras tanto, el Ayuntamiento guarda silencio, fiel a su estilo, la estrategia frente a las críticas es esperar a que el tema se enfríe, ignorando que la paciencia de la comunidad se agota y que la percepción de ineptitud crece con cada día de retraso.
Ante este panorama, la ciudadanía ha decidido exigir a la Secretaría de Obras Públicas estatal una auditoría inmediata, en busca de certezas sobre el uso de los recursos, porque en Xalatlaco, los puentes no solo unen caminos: también conectan dudas, quejas y sospechas y aunque el presidentito prometa transparencia, cada día queda más claro que el único puente que realmente necesita reparación es el que une a su gobierno con la gente, un puente que hasta ahora parece inexistente
Diego Sánchez.
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