Blando” con los delincuentes, duro con la gente

En Almoloya de Juárez parece que la seguridad pública vive en un universo paralelo, donde los discursos oficiales viajan por un carril… y la percepción ciudadana va por otro. En redes sociales, algunos usuarios han señalado presuntas irregularidades dentro de la policía municipal, apuntando incluso hacia el comandante Edgar Blando Hidalgo, quien según se comenta habría tenido comportamientos poco acordes con la encomienda de servir a la comunidad.
Mientras tanto, en las redes oficiales del Ayuntamiento, el mismo comandante aparece muy activo, representando al municipio en reuniones de alto nivel, rodeado de café, galletas y promesas de coordinación intermunicipal para garantizar “paz y tranquilidad”l. Sí, ese mismo comandante que es señalado por abusos aparece sonriente y muy institucional en la página oficial del gobierno municipal, sentado junto a otros mandos “estratégicos”.. Vaya cinismo: mientras en el escritorio planean cómo salvar al municipio, en las calles los ciudadanos piden que los salven de ellos.
Las autoridades locales aseguran estar fortaleciendo las estrategias de seguridad, pero los comentarios en redes sugieren que lo único fortalecido podría ser el escepticismo. Porque, si las denuncias digitales fueran ciertas, el municipio estaría enfrentando un problema mayor dentro de su propia corporación; y si no lo son, al menos deberían preocupar por la evidente desconfianza que la población expresa hacia quienes deberían protegerla.
Lo cierto es que mientras el Ayuntamiento habla de “garantizar la tranquilidad en nuestras comunidades”, en el imaginario colectivo ronda la pregunta:
¿y si los supuestos problemas no fueran tan supuestos?
Por ahora, Almoloya de Juárez parece vivir entre comunicados que presumen avances y publicaciones ciudadanas que sugieren todo lo contrario. Cada quien elige en qué versión creer: la de los comunicados oficiales… o la de la calle. Y mientras tanto, los almoloyenses siguen preguntándose quién los protege… de los que supuestamente los protegen.
Luis Garduño
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