Ocoyoacac
La sirena de Cholula

En San Pedro Cholula, municipio de Ocoyoacac, los vecinos ya no saben si viven en una comunidad o en una sucursal del Lago de Chapala. Han pasado dos meses completos con las calles y casas bajo el agua, y mientras tanto, la presidenta municipal Nancy Valdez Ruiz parece estar en modo “acuático”: sumergida en la indiferencia y flotando en su comodidad.
Los habitantes denuncian que, desde que comenzaron las inundaciones, ninguna autoridad municipal ha hecho algo concreto para resolver el problema. Las calles se han convertido en canales improvisados y las casas, en pequeñas islas donde las familias sobreviven entre el lodo, el olor a humedad y la desesperanza. “Ya tuvimos que irnos, esto parece un pantano”, comenta una vecina que, como muchos, ha tenido que abandonar su hogar por miedo a enfermedades y por simple dignidad, ya que las promesas del ayuntamiento se quedaron, como todo en Ocoyoacac, empantanadas.
Y es que la realidad supera al discurso bonito de las redes sociales. Mientras la presidenta presume fotos de eventos, flores y discursos vacíos, San Pedro Cholula sigue bajo el agua, sin que nadie meta las botas ni un dedo. Algunos vecinos, resignados, solo regresan a sus casas por las noches para encender la luz y evitar que los amantes de lo ajeno aprovechen la tragedia para saquear lo poco que queda seco.
El abandono es evidente: ni protección civil, ni obras públicas, ni el mínimo interés por atender lo que ya se convirtió en un foco de infección. En el aire flota un olor desagradable que combina el agua estancada con la desidia política. Los mosquitos hacen fiesta y los vecinos, penitencia.
Lo más indignante es que no se trata de un desastre natural repentino, sino de un problema que se pudo prevenir. Desde hace tiempo, los mismos habitantes habían advertido del mal drenaje y la falta de mantenimiento en los canales de desagüe. Pero claro, atender eso no da likes ni aplausos, y a la presidenta parece que le preocupa más posar para la foto que pisar el lodo.
Mientras tanto, San Pedro Cholula vive entre el agua, la frustración y la burla de una autoridad que solo aparece para la foto. Y aunque algunos todavía esperan que el ayuntamiento reaccione, otros ya lo dicen sin rodeos: “Aquí solo flota el cinismo, porque la presidenta ni se moja ni se inmuta.”
Dos meses de inundaciones, cero soluciones. En Ocoyoacac, la gestión de Nancy Valdez parece un mal chiste: todos se están hundiendo, menos ella.
Uriel Rosales