6 millones que se los llevo la corriente

Si existiera un premio al mejor acto de desaparición, el Ayuntamiento de Ocoyoacac se lo llevaría sin competencia. Y es que los vecinos del Callejón Benito Juárez, en la comunidad de Atlixco, siguen buscando, con lupa en mano y esperanza en declive, los supuestos 6 millones de pesos que la presidenta municipal Nancy Valdez anunció con bombo y platillo para atender los estragos de las lluvias e inundaciones.
Los habitantes afectados aseguran que de esos recursos no llegó ni una gota de apoyo, ni un costal de arena, ni una tabla para cruzar los charcos. Eso sí: mientras los vecinos se organizaban para improvisar pasarelas y colocar tarimas de su propio bolsillo, el Ayuntamiento presumía su “solidaridad” con orgullo en los comunicados oficiales. Puro discurso, nada de acción.
Y como si no bastara el abandono, la denuncia apunta que las peticiones básicas, como una letrina o un tinaco de agua, se quedaron flotando en el aire (literalmente). Nadie del gobierno municipal se apareció por la zona, pero eso sí, el evento “El Mitote” se realizó en grande: escenario, luces, presupuesto y todo el entusiasmo que nunca se vio cuando se trataba de ayudar a la gente.
Resulta irónico por no decir indignante que mientras los vecinos chapoteaban en lodo y desesperación, Nancy Valdez y su administración andaban de fiesta. Porque parece que el verdadero “mitote” no fue el evento cultural, sino el espectáculo de cómo se esfuman los recursos públicos sin dejar rastro.
Y aunque los comunicados oficiales se llenan de frases rimbombantes sobre transparencia y compromiso, en el Callejón Benito Juárez no hay ni sombra de eso. Los 6 millones anunciados suenan más a historia de ficción que a inversión real.
Mientras tanto, los vecinos hacen lo que el Ayuntamiento no: organizarse, ayudarse y sobrevivir sin esperar milagros. Porque en Ocoyoacac, al parecer, los desastres naturales se enfrentan con ingenio ciudadano… y los desvíos, con discursos que brillan más que los resultados.
Así que sí: el comunicado no indigna por exagerado, sino por la precisión con la que retrata la triste realidad. Los 6 millones que Nancy Valdez anunció con orgullo nunca se vieron en la zona afectada. Solo quedaron los aplausos… y el chapoteo del agua.
Uriel Rosales
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