Zinacantepec
“Tres millones al Chapatin”

En Zinacantepec, el alcalde Manuel “Chapatín” Vilchis Viveros sigue demostrando que el verdadero talento político no está en administrar, sino en cobrar.
Porque si el escándalo anterior parecía exagerado —con su sueldo de 160 mil 847 pesos mensuales—, el documento tabulado del propio portal de transparencia (IPOMEX) acaba de confirmar lo impensable: “Chapatín” no solo cobra bien… cobra como si fuera CEO de una trasnacional con sucursal en Dubái.
Según el registro público, el edil recibe 391 mil 400 pesos solo por concepto de “dietas”, un término que en la administración municipal no tiene nada que ver con la alimentación ni con perder peso, sino con la remuneración bruta que perciben los integrantes del cabildo por asistir a sesiones, reuniones o, en algunos casos, simplemente por existir políticamente.
En pocas palabras, la “dieta” de Vilchis no adelgaza, engorda el presupuesto y su cuenta bancaria.
Pero eso no es todo. Al alcalde le llueven además 91 mil 140 pesos de “gratificaciones”, una figura administrativa pensada —al menos en teoría— para reconocer un desempeño sobresaliente o una labor extraordinaria. En la práctica, claro, significa pagarse por hacer lo mínimo y aplaudirse por hacerlo mal.Y por si la fiesta salarial no estuviera completa, el edil también disfruta de 53 mil 645 pesos de prima vacacional, porque, faltaba más, gobernar tan poco también cansa.
Así, entre “dietas” dignas de jeque árabe, “gratificaciones” que premian el cinismo y “vacaciones” pagadas con precisión suiza, el salario de “Chapatín” Vilchis se ha convertido en el monumento perfecto al descaro administrativo.
Mientras tanto, Zinacantepec sigue igual: calles en ruinas, servicios parchados y ciudadanos que pagan impuestos sin ver resultados.
Con todo lo anterior este espécimen político estaría cobrando poco más de 3 millones al año, que sumando los 3 años de gestión serian más 9 millones de pesos solo para Que Zinacantepec, presuma de tener un presidente de “alto valor”, eso sin contar los últimos 3 años que ya se embolso.
Recapitulando: son 160 mil 847 por 12 meses, nos da un total de 1 millon 930 mil pesos, más 391 mil 400 pesos por concepto de “dieta”,91 mil 140 de” gratificaciones”, 53 mil 645 pesos de prima vacacional, y sus 60 días de aguinaldo da un total de 2 millones 948 mil 890 pesos, solo a “Chapatin”.
El contraste es tan grotesco como evidente. En Toluca, con un presupuesto seis veces mayor y una población de más de un millón de habitantes, el alcalde cobra menos y trabaja más. En Zinacantepec, en cambio, el presupuesto se va en sostener el modo “Deluxe” del munícipe y su selecto club de servidores públicos “certificados en nada”.
Porque en el reino de “Chapatín”, el mérito no se mide en logros, sino en nómina. Y mientras los ciudadanos siguen esperando servicios básicos, el alcalde se sigue sirviendo —con cuchara grande— del erario público.
En Zinacantepec, la austeridad no es política pública: es chiste local. el único certificado que parece válido en el ayuntamiento es el “Diploma al Descaro”, con distintivo dorado y pago quincenal.
Luis Garduño.