Andador del Olvido

Tenango del Valle vuelve a presumir lo que mejor sabe hacer: dejar que sus espacios públicos se pudran a la vista de todos mientras las autoridades siguen en su deporte favorito… hacerse las que no vieron nada. Esta vez el turno del abandono le cayó al emblemático San Pedrito, en pleno Andador Humboldt, un sitio que debería ser postal turística y orgullo local, pero que hoy compite directamente con un tiradero municipal en creatividad y volumen de basura.
El lugar que alguna vez fue punto obligado para pasear, tomarse fotos o simplemente respirar un poquito de tranquilidad, ahora recibe a los visitantes con un menú completo: bolsas de desechos regadas por los senderos, envases tirados en cada esquina, escaleras convertidas en auténticos “cementerios de unicel”, y muros de piedra que parecen más una vitrina de porquería que parte de un parque histórico.
Porque claro, si algo distingue a Tenango del Valle últimamente es la fina habilidad de convertir espacios icónicos en zonas de riesgo. Entre basura, grafitis improvisados y la clásica sensación de “esto ya da miedo”, San Pedrito terminó siendo un recordatorio de cómo se ve un sitio cuando el municipio decide que el mantenimiento es opcional… o inexistente.
Quien llega de fuera, ilusionado por conocer uno de los rincones más reconocidos del pueblo, termina encontrando un recorrido turístico versión “Descubre cuánto descuido puedes tolerar antes de darte la vuelta”.
Y para rematar, la iluminación tenue, las calles sucias y los accesos deteriorados le dan ese toque final tipo parque abandonado de película de bajo presupuesto.
Mientras tanto, el ayuntamiento parece más comprometido con la contabilidad de presuntos “logros” en redes que con el simple acto de mandar una cuadrilla de limpieza. Porque sí, las palabras bonitas sobran, pero las escobas brillan por su ausencia.
San Pedrito no está pidiendo milagros: solo mantenimiento básico, vigilancia mínima y un poquito de dignidad. Pero la administración municipal, fiel a su estilo, prefiere dejar que el andador siga hundiéndose en la mugre… porque al parecer nada dice “bienvenidos a Tenango” como un parque convertido en basurero.
Así las cosas: un sitio histórico hecho trizas, ciudadanos que documentan el abandono y autoridades que, como siempre, reaccionan con su respuesta favorita… ninguna
Los jardines son iguales a los que se fue a ver su hijo en Italia.
Uriel Rosales
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