En Mexicaltzingo, la alcaldesa parece empeñada en probar que siempre se puede ser más sorprendente, la más reciente hazaña del Ayuntamiento encabezado por Saray Benítez Espinoza ha dejado a la ciudadanía con la ceja levantada: presentar como invitada especial a Alma Diana Tapia Maya, funcionaria de CEPANAF (Comisión Estatal de Parques Naturales y de la Fauna), justo cuando en redes sociales circula un hilo completo donde se le atribuyen señalamientos gravísimos relacionados con amenazas hacia una colaboradora de la organización Seres Libres Animal Rescue.
Y mientras el escándalo hierve en la conversación pública, el Ayuntamiento presume la iniciativa como si fuera el gran triunfo en protección animal que Mexicaltzingo estaba esperando, la ciudadanía, desconfiada y con razón, no entiende si esto es ingenuidad, mala asesoría, o simplemente esa costumbre de “hacer como que no pasó nada”, porque si ya existe un debate público encendido, si hay denuncias que la gente asegura que no avanzan, y si el nombre de la funcionaria está envuelto en polémica nacional, ¿a quién se le ocurre colocarla como figura central en un tema tan sensible como el bienestar animal?,Solo en Mexicaltzingo logran estas combinaciones dignas de laboratorio político.
En un municipio donde cada semana surge un nuevo enredo institucional, este episodio parece escrito por algún guionista empeñado en ponerle emoción a la administración pública, porque en lugar de generar confianza, el Ayuntamiento logró lo contrario, dejar la sensación de que los animales estarán en manos de un proyecto que nació, con más ruido que resultados.
Mientras Saray guarda silencio, ese silencio estratégico que ya se volvió marca de la casa, la comunidad exige explicaciones claras, no fotos sonrientes, exigen coherencia, no discursos cuidadosamente redactados y, sobre todo, exigen que el bienestar animal no se convierta en un accesorio político, ni en una cortina de humo para tapar polémicas que están más vivas que nunca en la opinión pública.
Al final, lo que más desconcierta no es el escándalo público que ya rodea a esta funcionaria, sino la forma en que el Ayuntamiento de Saray Benítez Espinoza decidió recibirla, como si trajeran a la mismísima salvadora de los animales, con aplausos, sonrisas y ese entusiasmo que hace pensar que nadie ahí se tomó cinco minutos para revisar el contexto, la ignorancia puede ser peligrosa, pero cuando se mezcla con la urgencia de presumir “acciones de gobierno”, se vuelve francamente temeraria, pareciera que en Mexicaltzingo operan bajo la lógica de “si no lo leo, no existe”, y así, entre desinformación y celebraciones desbordadas, terminaron montando un espectáculo que dejó a todo el municipio preguntándose quién asesora a la presidenta, y si lo hace con los ojos cerrados.
Y mientras Saray Benítez continúa sonriendo para las fotos, la ciudadanía sigue sin entender cómo fue posible que, con tantas voces alertando sobre la polémica, el Ayuntamiento decidiera arropar la visita como un logro histórico, ¿es ingenuidad? ¿Esdesconocimiento?, ¿O simplemente creyeron que nadie se iba a enterar?, en cualquiera de los casos, la incredulidad del pueblo es total.
Porque una cosa es querer sumar esfuerzos por el bienestar animal, y otra muy distinta es hacerlo a ciegas, ignorando el alboroto público que rodea a la invitada y si así se toman decisiones tan delicadas, más de uno ya teme que esto no sea un resbalón.
Sino apenas la muestra del tipo de gestiones que tiene Mexicaltzingo bajo esta administración, ¿será qué esta persona como es de morena se le acepta cualquier tipo de atropellos a la ciudadanía?, solo así se puede creer tremendo error pero si es de morena está bien hecho eso es política pura, más bien pura politiquería
Diego Sánchez
