Lerma
Llano en Abandono

En Lerma, el emblemático Llano de los Negros se encuentra nuevamente bajo la sombra del descuido institucional. El área, que debería ser un referente de conservación y orgullo municipal, muestra claros signos de abandono: acumulación de desechos, falta de mantenimiento y una evidente ausencia de acciones concretas por parte del gobierno local.
Lejos de ser un caso aislado, el deterioro del llano refleja la desatención de la administración municipal, que parece más enfocada en discursos y eventos que en proteger uno de los espacios naturales más representativos del municipio. Mientras en las oficinas se reparten reconocimientos y se publican mensajes de compromiso ambiental, el Llano de los Negros continúa degradándose sin supervisión, sin estrategia y sin el más mínimo sentido de prioridad pública.
La presencia de basura en distintos puntos evidencia no solo la falta de limpieza periódica, sino también la ausencia de programas efectivos de cuidado, vigilancia y preservación del entorno. Un espacio natural de esta magnitud no se conserva con declaraciones ni con fotografías institucionales: requiere trabajo constante, infraestructura adecuada y autoridad que realmente esté presente.
Resulta contradictorio que en un municipio que presume avances, modernización y gestión eficiente, uno de sus sitios más apreciados luzca como territorio olvidado. Si la administración municipal de Lerma no es capaz de mantener en buen estado un espacio abierto, visible y tan frecuentado, cabe preguntarse qué ocurre con las áreas menos conocidas o más vulnerables.
La situación es clara: el Llano de los Negros no está abandonado por accidente; está abandonado por omisión. Una omisión que, de mantenerse, convertirá un patrimonio natural en un problema irreversible.
Uriel Rosales