En Lerma, la ley circula en patrulla… pero sin placas, con permisos vencidos y con una autoridad que parece ejercerse más “de palabra” que con documentos en regla. Las unidades de la policía municipal se pasean como naves pilatas: con permisos temporales caducos pegados en el parabrisas y sin la menor señal de que alguien pretenda corregirlo.
Para cualquier automovilista, traer un documento vencido significa multa inmediata; para las patrullas, en cambio, la irregularidad parece ser parte del equipo. Operan, participan en operativos y se estacionan en plena vía pública como si nada, enviando el mensaje de que la ley es flexible… al menos para quienes deberían hacerla respetar.
Desde la administración municipal, silencio absoluto: ni explicaciones, ni planes de regularización. En Lerma, la autoridad parece tan vencida como los permisos de sus patrullas. Aquí, la legalidad no solo circula cuestionada… también circula en patrulla pilata.
¿Esto le enseñamos a los niños?
¿También la oficial será pilata o piñata
Uriel Rosales
Otra Patrulla Pilata
