En Tepexoyuca, Ocoyoacac, la comunidad amanecio con la misma pregunta que ronda desde hace meses: ¿y ahora do nde quedo la presidenta Nancy Valdez? La respuesta, otra vez, parece ser «en cualquier lado menos donde la necesitan». Y es que la alcaldesa brillo por su ausencia en una reunio n que ella misma habí a pactado con los representantes de la comunidad para tratar asuntos urgentes y segu n prometio «hacer equipo por el bienestar de la gente». Pues bien, el u nico equipo que se armo fue el de vecinos esperando afuera, mirando el reloj y confirmando que el gobierno municipal ya convirtio el planto n en deporte extremo.
Los representantes de Tepexoyuca llegaron puntuales, listos para hablar de obras, servicios y esos pequen os detalles sin importancia como seguridad, agua y atencio n ciudadana. Pero la presidenta municipal opto por el ya tradicional «no-show», dejando a todos con la tí pica sensacio n de estar en una mala cita: trajeado, preparado… y abandonado.
El enojo, por supuesto, no tardo en convertirse en accio n. Y como ya no hay confianza en comunicados, ni ganas de andar rogando reuniones que jama s llegan, la comunidad hizo lo ma s honesto posible: colgar una manta en el edificio de la delegacio n, expresando su inconformidad con la administracio n de Nancy Valdez. Una manta que, para ser sinceros, dice lo que muchos ya comentan en voz baja por todo Ocoyoacac: que la presidenta trabaja como si gobernar fuera opcional.
Y es que lo de dejar plantada a la gente ya parece sello de la casa. Tepexoyuca termina ocupando su lugar en la lista de comunidades que han sido ignoradas, pospuestas o disfrazadamente «reagendadas» sin aviso. Pero esta vez, la paciencia se agoto . La manta colocada no es solo un adorno indignado: es un recordatorio pu blico de que el gobierno municipal prometio cercaní a, pero entrega distancia; prometio dia logo, pero deja sillas vací as; prometio compromiso, pero aparece solo en fotos… cuando aparece.
El mensaje de los habitantes es claro: ya no quieren aplausos, quieren presencia; ya no quieren discursos, quieren atencio n; ya no quieren promesas, quieren hechos. Tepexoyuca hablo , y lo hizo fuerte, visible y sin rodeos.
Ahora la pregunta es si Nancy Valdez decidira algu n dí a presentarse a escuchar. Porque en este municipio, la comunidad ya se canso de esperar a una presidenta que gobierna como si no le gustara salir de casa, y dado el caso, ¿Habra otra manta del desprecio ahora en su casa?
Uriel Rosales
