San Antonio La Isla
¿Y el camión nuevo?

En San Antonio la Isla, la realidad volvió a imponerse sobre el discurso oficial. Lo que debería ser una tarea básica del gobierno municipal terminó siendo resuelta por manos ajenas, dejando en evidencia la falta de respuesta de la administración encabezada por la presidenta municipal Alejandra “Ale” Castro. La recolección de basura, una obligación elemental de cualquier ayuntamiento, fue atendida por otro municipio, mientras la autoridad responsable simplemente no apareció. Las imágenes que circularon muestran camiones, personal y vecinos realizando labores que le corresponden directamente al gobierno de San Antonio la Isla, confirmando que cuando la administración falla, alguien más tiene que cargar con el problema… y con las bolsas de basura.
El contraste es evidente y hasta irónico: mientras se presume gestión, compromiso y cercanía con la gente, en la práctica las calles tuvieron que ser atendidas por apoyo externo, porque el municipio no fue capaz de cumplir con una de sus funciones más básicas. No se trató de una emergencia extraordinaria ni de una situación imprevisible, sino de un servicio cotidiano que simplemente fue ignorado.
La omisión no pasó desapercibida entre los habitantes, quienes vieron cómo el abandono se resolvía gracias a la intervención de autoridades de fuera. Un hecho que, lejos de ser motivo de aplauso para el gobierno local, exhibe una administración que opera a medias y reacciona tarde, si es que reacciona.
En San Antonio la Isla, la basura no solo se acumula en las calles, también en la gestión pública. Y mientras la presidenta Ale Castro parece mantenerse ausente, otros municipios terminan haciendo el trabajo que aquí no se quiere o no se puede hacer.
Porque cuando el gobierno local no cumple, el problema no desaparece: simplemente alguien más tiene que venir a recogerlo.
Uriel Rosales