Gobierno sin frenos

Primero una patrulla municipal destrozada y ahora otra camioneta del Ayuntamiento hecha trizas, en hechos distintos, pero con un mismo señalamiento: la incapacidad y presunta irresponsabilidad de quienes están a cargo de la seguridad pública.
Vecinos aseguran que los elementos involucrados no estaban sobrios y que horas antes fueron vistos conviviendo y consumiendo alcohol, versiones que se multiplicaron en redes sociales tras difundirse las imágenes del percance. Lejos de tratarse de un rumor aislado, el reclamo ciudadano apunta a una práctica recurrente de abuso, prepotencia e impunidad.
Mientras tanto, el Ayuntamiento guarda silencio. No hay comunicados, investigaciones ni sanciones anunciadas por la Dirección de Seguridad Pública ni por la alcaldesa Saray Benítez Espinoza. Para la ciudadanía, las patrullas chocadas ya no son accidentes, sino el reflejo de una corporación sin control y un gobierno que prefiere callar antes que responder.
Porque cuando el silencio oficial se vuelve costumbre, la desconfianza ciudadana crece. En Mexicaltzingo, la seguridad pública parece operar sin supervisión ni consecuencias, mientras los hechos se repiten y las explicaciones nunca llegan. Cada vehículo oficial siniestrado es una señal de alarma que nadie en el gobierno quiere escuchar, y cada día sin respuestas confirma que la omisión también es una forma de irresponsabilidad.
La ciudadanía no exige milagros, exige orden, transparencia y autoridades que asuman su papel. Gobernar no es esperar a que el escándalo pase, es dar la cara, investigar y sancionar cuando corresponde. De lo contrario, Mexicaltzingo seguirá sumando accidentes, silencios y miedo, en un municipio donde la seguridad, en lugar de proteger, se ha convertido en otra preocupación más.
Lorena Roca

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