Xalatlaco
Ni justicia ni vergüenza

significar cerrar los ojos, taparse los oídos y dejar que la ley se pudra lentamente en cada comunidad, en Santa Fe Mezapa, calle Honorato Ortiz, la indignación ya no es rumor ni exageración, vecinos denuncian un presunto caso de violencia y despojo contra una mujer de más de 80 años, mientras el Ayuntamiento encabezado por Abelito Flowers demuestra, una vez más, su alarmante incapacidad para proteger a los más vulnerables. Según testimonios vecinales y familiares, la señora Macaria Escobedo habría sido víctima de maltrato físico y del despojo de su propio terreno, presuntamente a manos de su propio hijo, el dato más grave no es solo el señalamiento, sino el contexto, múltiples reportes ante la Policía Municipal que, como ya es costumbre en Xalatlaco, no derivaron en acciones concretas, ni protección, ni justicia, nada, el abandono institucional en su máxima expresión.
Lo que indigna aún más es la versión que corre entre la comunidad, el presunto agresor presume tener protección de la policía municipal y del gobierno local, sea verdad o no, el simple hecho de que en Xalatlaco esa versión resulte creíble habla del tamaño del desastre administrativo, cuando un municipio permite que se normalice la idea de que la ley se compra o se negocia, el problema ya no es un caso aislado, es el sistema entero.
Abelito Flowers podrá seguir dando informes de fantasía y discursos desconectados de la realidad, pero en la vida real su gobierno fracasa donde más debería responder, en la protección de los adultos mayores, en la atención a la violencia familiar y en la aplicación básica de la ley, en Xalatlaco, la autoridad no previene, no interviene y no resuelve; simplemente deja que los conflictos se pudran hasta que estallan en escándalo público.
Hoy, mientras una mujer mayor es señalada como víctima de presunto abuso y despojo, el gobierno municipal guarda silencio, ese silencio cómodo que ya se volvió política pública, no hay pronunciamiento, no hay acompañamiento, no hay acciones visibles, aquí, parecería que la edad no otorga respeto, sino invisibilidad. Y así funciona Xalatlaco bajo Abelito Flowers, un municipio donde la policía llega tarde o no llega, donde los vulnerables estorban y donde la justicia solo aparece en discursos, por eso la consigna “Justicia para la abuelita” no es solo un reclamo social, es una acusación directa contra un gobierno que decidió no gobernar. Porque cuando un municipio no puede, o no quiere proteger a una mujer de 80 años, ya no hablamos de omisiones, hablamos de una autoridad moralmente derrotada, Abelito Flowers podrá seguir posando para la foto, pero en Xalatlaco la realidad es clara, aquí la impunidad envejece bien y el gobierno también.
Diego Sánchez