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OPDAPAS. Se cae El Tesorero manda

En Tenancingo ya ni el agua fluye, pero las salidas de funcionarios sí, todo apunta a que el recién nombrado y novatísimo director de OPDAPAS, Joaquín Millán Palacios, deja el organismo del agua antes de aprender siquiera dónde estaba parado, junto con él, también se va el director de Finanzas, Jesús Godofredo, en una retirada que huele menos a relevo administrativo y más a huida anticipada.
Pero que nadie se confunda, OPDAPAS no se queda guillotinado, se queda bajo control absoluto del tesorero municipal Érick García Reyes, verdadero virrey del dinero en Tenancingo, ya tiene listo a su encargado del despacho, Guadalupe Evencio Lara Vallejo, fiel escudero que no solo tapa la cloaca, sino que según versiones internas también explica cómo abrirla sin dejar huellas, aquí no hay vacíos de poder, hay reacomodos para que todo siga igual, o peor.
Y mientras esto ocurre, Nancy Nápoles Pacheco simplemente no figura, no decide, no ordena, no controla, la presidenta municipal es un mueble caro en una oficina donde el tesorero manda, dispone, compra, decide proveedores, precios y montos, el gobierno del agua no se dirige desde OPDAPAS, se opera desde la Tesorería, con la complacencia o la absoluta ignorancia de la alcaldesa.
Lo delicado, lo verdaderamente grave, es que el director saliente de OPDAPAS ni siquiera manejaba el token de Hacienda a su nombre, el acceso, la llave y el control financiero, estaban, presuntamente, en manos del tesorero Érick García Reyes y de su gente incrustada dentro del organismo, es decir, firmaba uno, operaba otro y mandaba el de siempre, un esquema perfecto para deslindar culpas y repartir responsabilidades al final.
Y como cereza en este pastel de impunidad, trasciende que el aún director de Finanzas, Jesús Godofredo, fue visto destruyendo documentos en su oficina,
¿Depuración administrativa? ¿Reordenamiento interno? ¿O simple y llano borrado de rastros antes de salir por la puerta de atrás?, en Tenancingo ya nadie cree en coincidencias.
Lo que sí parece seguro es que, esta historia de saqueo, simulación y control mafioso no termina, apenas se ajusta, cambian nombres, salen piezas menores y el tablero sigue dominado por los mismos intereses, OPDAPAS se cae, pero el negocio se mantiene.
En Tenancingo el agua falta, pero la desfachatez sobra, la presidenta municipal gobierna de nombre, el tesorero gobierna de facto y OPDAPAS es solouna caja registradora con fugas, pero de dinero, de documentos y de responsabilidades.
Aquí no hay crisis administrativa, hay un sistema perfectamente diseñado para no rendir cuentas, así que sigan destruyendo papeles, acomodando encargados y simulando salidas “voluntarias”, total, mientras Nancy Nápoles siga mirando para otro lado y el tesorero siga mandando, en Tenancingo no hace falta agua potable, la impunidad corre a chorros.
Daniel Sánchez

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