El abandono del Parque Metropolitano de San Antonio Acahualco se ha convertido en un reflejo incómodo del desinterés institucional en Zinacantepec, vecinos de la zona denuncian que, pese a los constantes reportes y solicitudes formales para su restauración y mantenimiento, el espacio público continúa deteriorándose sin que exista una respuesta efectiva por parte del gobierno municipal.
De acuerdo con testimonios ciudadanos, la falta de atención ha sido reiterada. Señalan que peticiones, oficios y llamados directos a la autoridad local han sido ignorados, mientras el parque, uno de los principales puntos de convivencia comunitaria, permanece en condiciones deficientes, con infraestructura descuidada y áreas que requieren intervención urgente.
Habitantes cuestionan la gestión del presidente municipal, Chapatín Vilchis, al considerar que la omisión frente a estas demandas evidencia una desconexión con las necesidades reales de la comunidad, para muchos, no se trata solo de un parque en mal estado, sino de la falta de voluntad política para atender lo básico: espacios dignos, seguros y funcionales para la ciudadanía.
La molestia social crece porque, aseguran, no es la primera vez que solicitudes vecinales quedan sin respuesta, la percepción de abandono se profundiza cuando la autoridad parece distante, mientras los problemas cotidianos se acumulan y la comunidad siente que sus demandas simplemente no son prioridad.
Hoy, el Parque Metropolitano no solo muestra deterioro físico, sino también el desgaste de la confianza ciudadana y cuando un gobierno deja de escuchar, deja de atender y deja de actuar, lo que se deteriora ya no es solo un espacio público: es la relación con la gente a la que debe servir.
Diego Sánchez
