En Tenango del Valle, la tradicional representación de Semana Santa volvió a exhibir algo más que fe y tradición: la preocupante ausencia de autoridad y el evidente peso de los privilegios, una vez más, la administración encabezada por el Padrino Mágico, dejó ver que las disposiciones oficiales parecen tener fecha de caducidad, o peor aún, aplicarse solo cuando conviene.
Durante el evento, se registraron múltiples riñas que pusieron en riesgo a asistentes y familias que acudieron a una de las celebraciones más importantes del municipio,
Pero la escena tomó un tinte aún más polémico cuando ciudadanos señalaron que elementos de la Policía Municipal, junto con personal de Gobernación y Fomento Económico, fueron vistos ignorando sus funciones para disfrutar de la celebración y sus días de descanso.
Porque en Tenango, bajo la administración del Padrino Mágico, las disposiciones parecen perder fuerza cuando se trata de intereses particulares o influencias internas.
Ya que en años anteriores se ha reportado que este lugar llamado “Casa de piedra” ubicado a unos metros del ayuntamiento ha gozado de impunidad y trato especial, ya que mientras otros comercios son multados y hasta cerrados por gobernación, este sitio es completamente pasado por alto y operando con normalidad año con año, aun sabiendo que se vende alcohol al por mayor a inclusive a menores de edad y con riñas campales dentro y fuera del establecimiento.
Y aun estando casi enfrente del ayuntamiento las autoridades siempre brillan por su ausencia. y así, mientras unos se saltan la ley con facilidad, los ciudadanos observan cómo la aplicación de la misma no es pareja, ni firme, ni confiable.
Estebán Díaz
