Un gobierno que simplemente no funciona

La molestia crece en comunidades de San Antonio la Isla, particularmente en San Dimas, donde vecinos acusan sentirse completamente olvidados por la administración encabezada por Alejandra Castro, mientras las lluvias vuelven a exhibir calles destrozadas, fugas sin atender y postes peligrosos, habitantes aseguran que el gobierno municipal parece concentrar toda su atención únicamente en la cabecera municipal.
Las quejas ciudadanas apuntan a un problema que ya no puede ocultarse: el abandono sistemático de San Dimas, vecinos denuncian que durante todo un año prácticamente no se invirtió en bacheo, pese a que las vialidades presentan deterioro evidente y riesgos constantes para automovilistas y peatones, ahora,
Y mientras las calles se llenan de hoyos, lodo y daños, las redes oficiales del ayuntamiento continúan presumiendo obras, pavimentaciones y mejoras, pero casualmente lejos de San Dimas. Para muchos habitantes, el mensaje es claro: hay comunidades de primera y comunidades olvidadas.
La indignación también crece por la falta de respuesta ante reportes básicos. Vecinos aseguran que líneas telefónicas oficiales no funcionan y que fugas de agua continúan desperdiciando recursos sin atención inmediata, como si eso no bastara, también señalan postes dañados y riesgos visibles que permanecen sin reparación, mientras el gobierno municipal parece esperar a que ocurra una tragedia para reaccionar.
En San Dimas el sentimiento ya no es solo molestia; es hartazgo, hartazgo de promesas recicladas, de discursos optimistas y de una administración que aparece más activa en propaganda que en soluciones reales, porque gobernar no es subir publicaciones bonitas ni recorrer eventos; gobernar implica atender a todas las comunidades por igual.
Los vecinos observan cómo el presupuesto parece concentrarse siempre en las mismas zonas mientras colonias enteras sobreviven entre calles destruidas, servicios deficientes y abandono total, y esa percepción empieza a convertirse en una factura política cada vez más pesada para el gobierno municipal.
Porque cuando una comunidad tiene que preguntar públicamente dónde reportar una fuga, cuándo arreglarán un poste o si algún día llegará el bacheo, lo que queda evidenciado no es solo un problema de servicios, sino un gobierno completamente rebasado.
Y así, mientras San Dimas se hunde entre baches, fugas y abandono, el ayuntamiento sigue vendiendo la fantasía de un municipio “en transformación”, tal vez en los discursos todo marche perfecto, pero en las calles la realidad es otra: comunidades olvidadas, ciudadanos cansados.
Un gobierno que parece administrar más excusas que soluciones, porque al ritmo que va esta administración, lo único que sí han pavimentado bien, es el camino del enojo ciudadano y la burla de otros municipios que si saben hacer bien su trabajo y no solo fotos o eventos que solo sirven para distraer de lo que en verdad se necesita.                 Lorena Roca.
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