En Zinacantepec el abandono urbano ya alcanzó niveles verdaderamente vergonzosos, lo que debería ser una simple acción de mantenimiento y limpieza por parte del gobierno municipal terminó convirtiéndose en otra muestra del desorden, la negligencia y la absoluta incapacidad con la que opera la administración encabezada por el Chapatín Vilchis.
Vecinos de la calle Ruiz Cortines, en la comunidad de San Juan de las Huertas, denunciaron la presencia de una camioneta abandonada que lleva varios días ocupando espacio en la vía pública sin que ninguna autoridad municipal haga absolutamente nada para retirarla, pero el problema no termina ahí: habitantes también alertaron sobre condiciones insalubres en la zona, donde incluso ya se perciben olores a desechos fecales cerca del área por donde diariamente transitan niñas y niños rumbo a la escuela.
La molestia crece porque mientras los ciudadanos tienen que convivir con basura, suciedad y vehículos abandonados, el Ayuntamiento parece vivir completamente desconectado de la realidad que enfrentan las comunidades, en Zinacantepec la imagen urbana se deteriora día tras día mientras las autoridades continúan atrapadas entre la simulación, las fotografías oficiales y los discursos reciclados de siempre.
Vecinos señalaron que la situación representa un riesgo para menores y peatones, debido al constante paso de vehículos en la zona y la reducción del espacio seguro para circular. Sin embargo, pese al evidente problema, ni delegados ni autoridades municipales han mostrado capacidad para atender algo tan básico como garantizar calles limpias y seguras.
Porque en el gobierno de Chapatín parece que lo urgente siempre puede esperar, excepto la propaganda. Ahí sí aparecen rápido: para tomarse fotos, inaugurar pintura barata o presumir “avances” inexistentes mientras las colonias permanecen hundidas entre abandono, basura y servicios públicos mediocres.
La indignación ciudadana aumenta porque situaciones como esta ya dejaron de ser casos aislados y se convirtieron en parte del paisaje cotidiano de Zinacantepec, calles descuidadas, vehículos abandonados, luminarias inservibles, fugas sin atender y espacios públicos deteriorados mientras el gobierno municipal vende una fantasía de eficiencia que simplemente no existe.
Diego Sánchez
