En Mexicaltzingo la línea entre lo público y lo privado parece haberse borrado por completo. Mientras el municipio enfrenta múltiples problemas de servicios, inseguridad y abandono, ciudadanos denunciaron que un vehículo oficial del Ayuntamiento habría permanecido estacionado durante un domingo en un domicilio particular, utilizado incluso como si fuera parte del mobiliario doméstico, sí, en el gobierno encabezado por Saray Benítez Espinoza los recursos públicos parecen confundirse con pertenencias personales.
La pregunta ciudadana es simple y demoledora, ¿por qué un vehículo pagado con recursos de la población termina pernoctando en una vivienda particular y además utilizado como tendedero improvisado?, porque si algo queda claro con este tipo de escenas es el nivel de descaro y relajación con el que se maneja el patrimonio municipal.
Mientras la población paga impuestos, soporta deficiencias en servicios y escucha discursos sobre “compromiso” y “responsabilidad”, las unidades oficiales aparentemente pueden terminar estacionadas donde sea, sin supervisión y bajo el uso que a cualquiera se le ocurra, el problema ya no es solo administrativo; es una muestra brutal de cómo el Ayuntamiento perdió completamente el respeto por los recursos públicos.
La indignación crece porque no se trata únicamente de una camioneta estacionada. Se trata de lo que representa: la normalización del abuso, la opacidad y el uso discrecional de bienes que pertenecen a todos los ciudadanos, en cualquier gobierno serio existirían controles, bitácoras y vigilancia estricta sobre el uso de vehículos oficiales, pero en Mexicaltzingo parece que las unidades municipales funcionan más como extensiones privadas del círculo político en turno.
Y mientras esto ocurre, desde el gobierno municipal seguramente seguirán hablando de transparencia, honestidad y cercanía con la gente, el problema es que la realidad vuelve a exhibir algo completamente distinto, una administración donde los recursos públicos terminan convertidos en utilería doméstica
Diego Sánchez
