¿El dedazo ya está cantado?

Mientras los problemas de inseguridad, servicios públicos e infraestructura continúan acumulándose en el municipio, la conversación política parece haber tomado otro rumbo: la sucesión anticipada en la administración encabezada por Abelito Flowers.
En los últimos días, diversos actores políticos y ciudadanos han comenzado a señalar la creciente presencia pública del secretario del Ayuntamiento, Jesús Sámano, quien, según versiones que circulan en el ámbito político local, sería uno de los perfiles que buscarían convertirse en el próximo candidato de Morena para la presidencia municipal.
La posibilidad ha generado cuestionamientos entre habitantes y simpatizantes del propio movimiento, la principal duda gira en torno a una pregunta sencilla,¿por qué apostar por el mismo equipo que ha acompañado durante seis años a una administración ampliamente cuestionada por distintos sectores sociales?
Para buena parte de la ciudadanía, resulta difícil separar los resultados del gobierno de quienes han ocupado las principales posiciones dentro de la administración, si el secretario del Ayuntamiento ha sido uno de los funcionarios con mayor permanencia y cercanía con la toma de decisiones, inevitablemente también comparte parte de la evaluación pública sobre el desempeño del gobierno municipal.
Las críticas no apuntan únicamente a un nombre, sino a una forma de hacer política donde pareciera que los cargos públicos funcionan como escalones previamente reservados para un pequeño grupo de funcionarios, sin abrir espacio a nuevos perfiles o liderazgos.
Dentro del propio ambiente político comienzan a surgir preguntas que Morena tarde o temprano tendrá que responder, ¿ya no existen otros cuadros dentro del partido? ¿La renovación política consiste únicamente en cambiar de silla a los mismos funcionarios? ¿La continuidad significa mantener exactamente a quienes integran el mismo círculo de poder?
Mientras estas interrogantes crecen, los ciudadanos continúan enfrentando problemas cotidianos relacionados con seguridad, mantenimiento urbano y prestación de servicios públicos, para muchos habitantes, la prioridad no parece ser quién aparecerá en la boleta electoral, sino quién resolverá los pendientes que siguen acumulándose en las calles del municipio.
En política, la confianza ciudadana no se construye únicamente con discursos ni con recorridos anticipados de campaña, también depende de los resultados que deja una administración y de la capacidad para demostrar que existen nuevos proyectos y nuevas ideas para gobernar.
Cada vez son más quienes comentan que, antes de hablar de sucesores, primero habría que rendir cuentas sobre el presente, porque si el único cambio sea el nombre que aparezca en la puerta de la oficina, todo seguira igual.
                        Diego Sánchez
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