En Mexicaltzingo ya no hace falta buscar un parque ecológico, basta con recorrer el municipio de Mexicaltzingo para encontrar un auténtico santuario del abandono, Lo que en cualquier administración responsable sería una carta de presentación para visitantes y automovilistas, hoy luce convertido en un monumento al desinterés, con maleza crecida, áreas verdes sin mantenimiento y una imagen que, según vecinos, refleja exactamente cómo se gobierna el municipio.
Habitantes denuncian que desde hace meses no existen labores constantes de poda, limpieza ni conservación del camellón principal y otras áreas del municipio, pese a tratarse de algo básico y primordial de cualquier gobierno, la queja no es únicamente por la estética: aseguran que la vegetación invade banquetas, reduce la visibilidad para conductores y proyecta una imagen de abandono que contrasta con los discursos oficiales sobre un supuesto municipio moderno y ordenado.
Mientras en redes sociales abundan las publicaciones institucionales, en las calles, afirman los ciudadanos, la realidad es otra: espacios públicos descuidados, servicios deficientes y una creciente percepción de que el gobierno municipal simplemente dejó de mirar hacia donde realmente importa.
Y es que el municipio ya ni siquiera necesita invertir en decoración natural para la temporada de lluvias: la maleza hace el trabajo gratis. Si el abandono fuera disciplina olímpica, Mexicaltzingo ya estaría peleando medalla de oro, para muchos habitantes, las vialidades y espacios olvidados es apenas un síntoma de un problema mayor.
Quizá la estrategia municipal consiste en dejar crecer tanto el monte que algún día pueda anunciarse como una nueva área natural protegida, total, donde no llega el mantenimiento, siempre llega la naturaleza, aunque sea porque el gobierno nunca apareció, en Mexicaltzingo, por ahora, parece que el único programa que sí funciona al cien por ciento es el de «Dejar que todo crezca… menos los resultados.»
Diego Sánchez
