¿Titatanic… ¡No, el DIF!!

Lo ocurrido en las instalaciones del DIF Municipal de Mexicaltzingo tras las recientes lluvias encendió la preocupación entre usuarios y vecinos, de acuerdo con los reportes ciudadanos, el inmueble sufrió una severa inundación luego de que el agua ingresara por las coladeras del drenaje y, presuntamente, también por filtraciones en el techo, afectando oficinas, áreas de terapia y espacios de rehabilitación. Incluso, según los testimonios difundidos, fue necesario evacuar a una paciente en su camilla para proteger su integridad.
Las imágenes compartidas por habitantes muestran un escenario que difícilmente puede considerarse normal en un edificio destinado a brindar atención a personas en situación de vulnerabilidad, cuando un espacio de asistencia social queda inutilizado por una lluvia, la pregunta deja de ser cuánto llovió y pasa a ser qué tan preparado estaba el inmueble para enfrentar una contingencia de este tipo.
La ciudadanía también cuestiona si las labores preventivas de mantenimiento, limpieza de drenajes y desazolve se realizaron de manera oportuna, son interrogantes legítimas que merecen respuestas claras por parte de las autoridades municipales, especialmente cuando la infraestructura afectada presta servicios esenciales para la población.
Hasta el momento, vecinos señalan que esperan un posicionamiento oficial sobre las causas de la inundación, las acciones inmediatas para restablecer los servicios y las medidas que se implementarán para evitar que una situación similar vuelva a repetirse, en casos como este, la transparencia resulta tan importante como la reparación de los daños.
Más allá del costo material, la mayor afectación recae sobre quienes dependen diariamente de terapias, consultas y atención especializada, cada día de retraso representa una interrupción en servicios que muchas familias consideran indispensables, por lo que la pronta recuperación de las instalaciones debe convertirse en una prioridad.
Un DIF debería ser un refugio para quienes más lo necesitan, no un lugar donde las familias tengan que preocuparse por si la próxima lluvia llega antes que las soluciones, los ciudadanos esperan menos silencio institucional y más resultados.
Diego Sánchez
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