La política municipal suele ser un terreno donde las percepciones pesan casi tanto como las obras públicas, en Mexicaltzingo, la difusión de una encuesta en redes sociales que muestra una evaluación dividida, e incluso desfavorable, hacia la administración encabezada por Saray Benítez ha servido para alimentar el debate público y las críticas de quienes consideran que el gobierno local no ha logrado responder a las expectativas ciudadanas, más allá de la metodología o representatividad del ejercicio, el mensaje político es evidente: una parte de la población expresa inconformidad y la convierte en tema de conversación.
En la arena política, los números suelen ser interpretados como termómetros del ánimo social, aunque por sí solos no constituyen una verdad absoluta, sin embargo, cuando una administración enfrenta cuestionamientos por servicios públicos, infraestructura o decisiones de gobierno, cualquier encuesta negativa se convierte en combustible para la oposición y para el descontento ciudadano, en ese contexto, las aspiraciones políticas que se atribuyen a la alcaldesa son observadas por sus críticos con escepticismo, quienes sostienen, como una valoración política, no como un hecho comprobado, que antes de pensar en un nuevo cargo debería concentrarse en responder a las demandas pendientes del municipio.
El problema para cualquier figura pública aparece cuando la narrativa oficial comienza a chocar con la percepción de una parte de la ciudadanía, mientras el discurso institucional suele destacar avances y resultados, los sectores inconformes insisten en que la realidad cotidiana cuenta otra historia, esa diferencia entre la versión del gobierno y la experiencia de algunos habitantes termina siendo el espacio donde florecen la sátira, la crítica política y el humor mordaz que hoy domina buena parte de las redes sociales.
En política hay una regla que rara vez falla: las fotografías pueden retocarse, los discursos pueden ensayarse y las campañas pueden diseñarse al milímetro, mucho pero algo más difícil de maquillar es la percepción negativa.
Diego Sánchez
