¿ATOLE CON EL DEDO?

Se manifestaron, llegaron los sellos… pero el relleno sanitario sigue operando
CALIMAYA, Estado de México.- Lo que parecía una respuesta a las protestas de vecinos por las condiciones y molestias atribuidas al relleno sanitario terminó dejando más preguntas que respuestas: la autoridad ambiental colocó sellos de clausura parcial, pero el sitio continúa operando y recibiendo residuos.
La intervención de la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de México (PROPAEM) llegó después de las inconformidades y manifestaciones de habitantes de Calimaya, quienes exigieron una solución ante los olores y las afectaciones que denuncian provenientes del relleno sanitario.
Los sellos aparecieron y, a primera vista, parecía que la exigencia ciudadana finalmente había provocado el cierre del lugar.
Pero no fue así.
La medida fue parcial y el relleno continuó con sus actividades, mientras la empresa responsable debe atender las irregularidades señaladas por la autoridad ambiental.
Entonces surge una pregunta inevitable para quienes salieron a manifestarse:
¿LES DIERON ATOLE CON EL DEDO?
Porque la exigencia de los habitantes no era simplemente ver sellos colocados en las instalaciones. Lo que reclamaron públicamente fue una solución al problema que aseguran padecer en sus comunidades y residenciales.
Si después de la protesta llegaron las autoridades, colocaron sellos, pero los residuos continúan ingresando al sitio, habrá que preguntarse qué cambió realmente para los vecinos de Calimaya.
La actuación de PROPAEM abre además otra interrogante: qué irregularidades deberán subsanarse, cuál será el seguimiento de la autoridad y qué ocurrirá si éstas no son corregidas.
Mientras eso sucede, permanece pendiente conocer con claridad la posición del Gobierno Municipal de Calimaya ante un problema que ya provocó inconformidad y movilización ciudadana.
Los habitantes ya hicieron su parte: se organizaron, protestaron y exigieron respuestas.
Ahora corresponde a las autoridades demostrar que aquella movilización no terminó únicamente con unos sellos pegados en la entrada.
Porque una clausura parcial puede formar parte de un procedimiento administrativo, pero para quienes viven todos los días cerca del lugar la pregunta es mucho más sencilla:
¿SE RESOLVIÓ EL PROBLEMA O SOLAMENTE SE CALMÓ LA PROTESTA?
Mónica Moreno

Salir de la versión móvil