Ciudadanos llevaron sus reclamos hasta Palacio Nacional, el Congreso mexiquense y Palacio de Gobierno; los días pasan y Tenancingo sigue esperando respuestas
TENANCINGO, Estado de México.- Dicen que cuando la mula calla es porque no rebuzna. En Tenancingo, después de protestas, documentos entregados y llamados públicos a distintas autoridades, lo que comienza a llamar la atención es precisamente eso: el silencio.
El pasado 12 de agosto, integrantes del Colectivo Tenancingo salieron del municipio para llevar sus reclamos primero a Palacio Nacional y posteriormente al Congreso del Estado de México y Palacio de Gobierno en Toluca.
No fueron solamente con pancartas.
Los ciudadanos entregaron escritos y solicitaron la intervención de distintas autoridades para que se investiguen los señalamientos que han formulado alrededor de la administración encabezada por la presidenta municipal Nancy Nápoles Pacheco.
Una de sus principales demandas fue que la alcaldesa se separe del cargo mientras enfrenta el proceso penal relacionado con la presunta simulación de su secuestro. También solicitaron revisar el manejo de recursos públicos y otros señalamientos hechos por integrantes del colectivo.
Estas últimas acusaciones deberán ser investigadas y acreditadas por las autoridades competentes; hasta ahora constituyen señalamientos ciudadanos y no una determinación de responsabilidad.
Pero hay algo que sí ocurrió:
Los documentos fueron entregados.
En Palacio Nacional los manifestantes fueron canalizados a áreas de atención gubernamental, mientras que en el Congreso mexiquense su documentación fue recibida y se les informó que habría seguimiento a sus solicitudes.
El propio colectivo señaló entonces que esperaba obtener una respuesta aproximadamente en 15 días.
El tiempo transcurrió.
Y entonces la pregunta cambia.
Ya no se trata solamente de qué exige el Colectivo Tenancingo, sino de qué hicieron las instituciones con aquello que recibieron.
¿HUBO SEGUIMIENTO?
¿Qué ocurrió con los escritos entregados?
¿Fueron turnados a alguna comisión o dependencia?
¿Existe alguna investigación derivada de las solicitudes?
¿Habrá una respuesta formal para los ciudadanos?
¿O los documentos terminarán archivados mientras el conflicto político de Tenancingo continúa?
Nancy Nápoles permanece como presidenta municipal y continúa ejerciendo sus funciones. Su vinculación a proceso no representa una sentencia condenatoria y mantiene su derecho a la presunción de inocencia.
Pero precisamente por eso las instituciones tienen la oportunidad de responder con claridad.
No se trata de condenar anticipadamente a nadie ni de resolver un procedimiento penal desde la arena política.
Se trata de responder a ciudadanos que salieron de su municipio, viajaron hasta la Ciudad de México, regresaron al Estado de México, se plantaron frente a las instituciones y entregaron formalmente sus peticiones.
Los habitantes ya hablaron.
Ahora falta saber si quienes recibieron sus documentos también tienen algo que decir.
Porque después de prometer seguimiento, dejar pasar los días sin una respuesta pública también comunica algo.
Y CUANDO LA MULA CALLA…
¿ES PORQUE NO REBUZNA?
Usted, amigo lector, tiene la última palabra.
Diego Sánchez
CUANDO LA MULA CALLA ¿ES PORQUE NO REBUZNA?
