El crecimiento inmobiliario continúa en Calimaya. Ahora, Vonetto Quercia, desarrollo habitacional ubicado en Paseo de las Yucas, en San Andrés Ocotlán, contempla 110 nuevas viviendas que se sumarán a un corredor donde ya se concentran diversos conjuntos residenciales.
El proyecto cuenta con autorización de la autoridad estatal competente y continúa avanzando. Un oficio de Ruba Desarrollos, fechado el 14 de julio de 2026 y dirigido al área de Desarrollo Urbano de Calimaya, aborda obligaciones relacionadas con obras de equipamiento urbano municipal.
Pero mientras se continúa desarrollando vivienda, los problemas de quienes ya habitan esta zona siguen sin encontrar una solución definitiva.
Hace apenas unas semanas, vecinos se manifestaron por los fuertes malos olores relacionados con el tiradero de basura. La inconformidad provocó la intervención de la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de México (PROPAEM), que realizó un cierre parcial del sitio.
La medida pareció inicialmente una respuesta a las demandas ciudadanas; sin embargo, los malos olores continúan siendo reportados por habitantes, convirtiendo aquel cierre parcial, en los hechos, en una solución insuficiente: para los afectados, prácticamente “atole con el dedo”.
Y mientras el problema continúa, se desarrollan 110 viviendas más.
Cada nueva casa significará familias que requerirán agua potable, drenaje, recolección de basura, vialidades, alumbrado, seguridad y demás servicios, aumentando la presión sobre una infraestructura que ya enfrenta cuestionamientos ciudadanos.
El problema no es que Calimaya crezca ni que lleguen nuevas inversiones inmobiliarias. El cuestionamiento es si ese crecimiento está acompañado por infraestructura y servicios suficientes para soportarlo.
Por ello, la administración encabezada por Omar Sánchez tendrá que responder una pregunta cada vez más difícil de evadir: si todavía existen problemas sin resolver para quienes ya viven en esta zona, ¿qué garantías existen de que los servicios podrán atender a quienes llegarán con los nuevos desarrollos?
Porque autorizar y construir viviendas puede ser relativamente sencillo; garantizar calidad de vida para quienes las habitarán es otra historia.
Calimaya continúa creciendo, los malos olores continúan y ahora vienen 110 viviendas más.
Más casas, más habitantes y mayor demanda sobre los mismos servicios pueden terminar convirtiendo esta zona en una verdadera bomba de tiempo.
Mónica Moreno
BOMBA de Tiempo
ras las protestas de vecinos, PROPAEM realizó un cierre parcial del tiradero; sin embargo, habitantes siguen denunciando las molestias Más viviendas significarán mayor demanda de agua, drenaje, recolección de basura, vialidades, seguridad y servicios públicos
