Resultados pobres en OPDAPAS

México.— Treinta años cumplió el Organismo Público Descentralizado de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Zinacantepec (OPDAPAS), pero el aniversario dejó también una pregunta incómoda: ¿qué tanto ha avanzado realmente el servicio de agua y drenaje durante los últimos cuatro años y medio?El propio balance del organismo muestra avances que parecen modestos frente al tamaño del municipio y las necesidades acumuladas. Entre 2022 y 2024 se reportaron alrededor de 3 kilómetros de redes de agua potable y 2.3 kilómetros de drenaje sanitario; para 2025 se informó de la sustitución de 624 metros de red de agua y 454 metros de drenaje, además de otras ampliaciones.Las cifras adquieren mayor relevancia porque OPDAPAS atiende a una población cercana a 235 mil habitantes y, durante el propio aniversario, se reconoció que todavía existen comunidades donde el suministro de agua no llega de manera suficiente y constante. El diagnóstico habla también de mantenimiento y sustitución de redes, dependencia de pozos profundos y necesidad de ampliar infraestructura.No se trata solamente de cuántos metros de tubería se colocaron.
El problema es que, después de más de cuatro años de la misma administración municipal, el agua continúa siendo una de las principales asignaturas pendientes de Zinacantepec.Un ejemplo reciente está en Zimbrones. Ahí, mientras habitantes han padecido problemas en el suministro, el propio presidente municipal señaló que existe agua, pero falta presión para distribuirla adecuadamente; pese a ello, una de las soluciones planteadas ha sido la perforación de un nuevo pozo.
Ahora OPDAPAS habla de un Plan Hídrico 2026–2050, nuevas fuentes de abastecimiento, modernización de redes y obras para enfrentar el estrés hídrico. El planteamiento puede ser necesario, pero también obliga a revisar qué se hizo durante los años anteriores y por qué varios de los problemas que hoy se pretenden resolver continúan presentes.
Después de cuatro años y medio, Zinacantepec no solamente necesita planes para las próximas décadas. Necesita resultados que se reflejen en las llaves de las casas.Y queda otra pregunta que merece revisarse por separado: ¿cuántos recursos públicos ha recibido Zinacantepec durante estos años para infraestructura básica y cuánto se ha destinado realmente a agua potable, drenaje y saneamiento?Los números tendrán la palabra. Felipe Ayón

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