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Conmemoración del 111 aniversario de los Tratados de Teoloyucan

Este martes se conmemoró el 111 aniversario de la firma de los históricos Tratados de Teoloyucan, firmados el 13 de agosto de 1914 en este municipio del Estado de México, cuyas repercusiones marcaron el rumbo del México moderno.
Un acuerdo que evitó el derramamiento de sangre
Tras el derrumbe del gobierno de Victoriano Huerta, representantes del Ejército Federal como el general Gustavo A. Salas, el almirante Othón P. Blanco y el gobernador del Distrito Federal, Eduardo Iturbe acordaron capitular ante las fuerzas constitucionalistas lideradas por Álvaro Obregón y Lucio Blanco. Bajo sombra de árbol y sobre la salpicadera de un automóvil, se firmaron los tratados que ordenaban la rendición incondicional del Ejército Federal y la evacuación de la Ciudad de México, evitando enfrentamientos en la capital.
El simbolismo trasciende lo militar: al disolverse el régimen anterior sin colapso, se allanó el terreno para la reorganización política del país. Venustiano Carranza asumió el poder y, entre otras medidas, suprimió el Colegio Militar, que no se reabrió sino hasta 1920. Además, estas actas se consideran el “acta de nacimiento” del Ejército Mexicano, pues el Ejército Constitucionalista pasó a ser la institución armada nacional
De ayer a hoy: el poder de servir con justicia e inclusión
Durante el acto, autoridades locales reafirmaron que 111 años después, ese espíritu de unidad y justicia social sigue vigente. Hoy, bajo el liderazgo de la Presidenta de la República, Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, se cimienta el “segundo piso de la Cuarta Transformación”, con un enfoque claro en ciudadanía, equidad y democracia.
“La historia nos enseña que el verdadero poder radicar en servir con convicción. Desde el Estado de México, seguimos construyendo una nación más justa, donde la paz y el bienestar lleguen a todos los rincones”, afirmaron autoridades durante la ceremonia conmemorativa.
Legado histórico y memoria viva
La conmemoración incluyó un homenaje a los protagonistas de los tratados y un llamado a preservar la memoria colectiva como guía para esculpir un futuro más inclusivo. Se invitó a la ciudadanía a reflexionar sobre el valor de la reconciliación histórica y la gobernanza democrática, tal como se hizo aquel 13 de agosto, en la práctica política y social actual.
Redacción