Xalatlaco
LO QUE FALTABA EN XALATLACO

Amigo lector, déjeme comentarle que lo que sucede en Xalatlaco no deja de sorprender, y lamentablemente, no siempre para bien. Resulta que, en el Hospital Mariano Matamoros, los pacientes enfrentan un caos que parece no tener fin.
Desde hace varias semanas, decenas de pacientes muchos de ellos adultos mayores llegan puntuales a sus citas médicas, algunas programadas desde las 7:00 a.m., cumpliendo con la instrucción de presentarse con media hora de anticipación. Sin embargo, se topan con un problema que raya en lo absurdo: el servicio de caja no está disponible hasta que el personal decida llegar.
Imagine usted, amigo lector, la paciencia y la molestia de quienes madrugan para cuidar su salud y se encuentran con que deben esperar horas sin razón aparente. Algunos llegan desde las 6:30 a.m., y, aun así, se les informa que la atención comenzará hasta que “alguien de la caja” aparezca. La confusión y el malestar son evidentes, y lo más grave: quienes llegan tarde, aunque sea por razones de fuerza mayor, corren el riesgo de no ser atendidos.
Los usuarios del hospital han levantado la voz, cuestionando cómo es posible que se programen citas tan temprano si el hospital no cuenta con el personal suficiente para operarlas. Adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades crónicas son quienes más sufren la desorganización, mientras que la administración municipal parece mirar hacia otro lado.
Pareciera, amigo lector, que al presidente Abel Flores Guzmán le importa poco garantizar que los servicios de salud funcionen como deberían. La ciudadanía exige soluciones claras, porque al final del día, los verdaderos jefes del municipio no son los funcionarios, sino los habitantes de Xalatlaco, quienes pagan impuestos y depositan su confianza en la autoridad municipal.
Que quede claro, señor presidente, que el pueblo pone y el pueblo quita, y que la paciencia tiene un límite y entre los abusos que cometen funcionarios del ayuntamiento como le comentaba en la edición pasada y ahora esto que sucede en el Hospital Mariano Matamoros en las narices del presidentito y se hace de la vista gorda, el reloj sigue corriendo y la gente pide a gritos destitución. ¿Hasta cuándo, el espécimen político Flores Guzmán, permitirá que la desorganización y la indiferencia sigan siendo la regla principal de su gobierno en Xalatlaco?
Diego Sánchez