Xalatlaco

Impunidad a pie de monte

En Xalatlaco, donde los árboles tiemblan más que los delincuentes, este martes se vivió otro episodio digno del ya famoso “gobierno de la vista gorda” que encabeza Abelito Flowers, un choque violento entre presuntos talamontes y ciudadanos que trabajan legalmente en la zona de El Águila terminó en golpes, gritos y caos y, según narran los propios vecinos, con policías municipales que parecían más interesados en no despeinarse que en hacer su trabajo.
Y mientras la gente exigía apoyo, los uniformados del Ayuntamiento, cuentan los presentes, se quedaron inmóviles, casi como si estuvieran cuidando a los presuntos talamontes en vez de detenerlos, que al final los dejaron ir campantes, dicen los vecinos y es que en Xalatlaco ya nadie sabe si la autoridad cuida a la gente o si cuida a quien no debería.
Porque la Presidencia Municipal, fiel a su estilo, no ha dicho ni pío, ni explicación, ni postura, ni una mínima señal de que les importe que los ciudadanos se estén partiendo el alma mientras la tala ilegal avanza como plaga y claro, la gente está cansada, cansada de la impunidad, cansada de los silencios, cansada de que Xalatlaco parezca tierra sin ley.
Donde los delincuentes actúan con más confianza que quienes salen a trabajar honradamente.
Los habitantes exigen una investigación seria, aunque ya muchos dudan que llegue y piden que al menos una vez, solo una, el municipio actúe con la fuerza y la dignidad que dicen tener en los discursos.
Mientras tanto, los bosques caen, los ciudadanos se arriesgan y el Ayuntamiento sigue con su especialidad: el “no pasa nada”, porque en Xalatlaco, bajo el mando de Abelito Flowers, parece que el único árbol que no se toca es el que da sombra a la impunidad.
Y es que, no es la primera vez que los vecinos murmuran cada vez más fuerte que Abelito parece tener un oído muy selectivo cuando se trata de talamontes, ya son muchos reportes, demasiados testimonios, y una larga lista de episodios donde la ciudadanía asegura que la autoridad municipal actúa con una suavidad sospechosa frente a quienes saquean los bosques.
Porque a estas alturas, en Xalatlaco ya no se habla de omisiones, se habla de patrones, patrones que huelen feo, que se repiten, y mientras la población se organiza para defender lo que queda del bosque
El presidente municipal sigue sin romper el silencio, un silencio que ya suena demasiado a complicidad en los pasillos, en los cafés, en los grupos vecinales y en cada rincón del municipio y aunque nadie está afirmando nada, el pueblo sí está preguntando mucho, y cuando un pueblo pregunta tanto, es porque ya no se traga ningún cuento, porque ya se cansó de que a Abelito le tiemble más la voluntad que a los talamontes la motosierra.
Diego Sánchez

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