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Todo listo para el “Desinforme 2025”

En Tenancingo, el tan anunciado informe de gobierno de la presidenta municipal Nancy Nápoles Pacheco ya hizo su primer truco, desaparecer la invitación, no es magia, es administración, pero de la que hace que los documentos vuelen más rápido que la credibilidad en un discurso oficial, publicaron la invitación y, en un abrir y cerrar de ojos, se desinformó sola, cosas que pasan cuando un gobierno le tiene más miedo al pueblo que al ridículo.
Porque si algo ha quedado claro en estos meses, es que la distancia entre la presidenta y la gente no se mide en cuadras, se mide en niveles de hartazgo y aun así, hay quien insiste en hablar de “respeto”, aunque al parecer en el gobierno municipal, esa palabra solo se entiende si viene traducida del idioma de sus asesores fuereños, esos que llegaron con aires de artesanos finos, hechos “a mano”, pero tratados por la ciudadanía como si fueran figuras de yeso, costosos, frágiles y sin utilidad visible.
Y este espécimen sociopolítico conocido como “La Comadre”, cuyos talentos diplomáticos han logrado lo impensable, que todos los vecinos coincidan en algo, y no es precisamente en aplaudirle, por eso, cuando surgió la invitación al “desinforme”, la gente no pensó en rendición de cuentas, pensó en oportunidad histórica, no para escuchar lo que el gobierno quiere decir, que eso ya se sabe, y no convence, sino para decirle de frente, todo lo que el pueblo ha guardado con paciencia de santo, o coraje guardado.
Porque sí, el pueblo recuerda, los despidos disfrazados de reacomodo administrativo, las comunidades sin obra, los eventos cancelados “porque no hay dinero”, a los estudiantes de Tenería tratados como estorbo en lugar de futuro y las giras “culturales” de la presidenta y su comitiva, donde la cultura es lo de menos y los viáticos lo demás, pero el verdadero plato fuerte del desinforme es el que muchos quieren ver servido en el micrófono, Presidenta, ¿por qué obras sin expedientes técnicos?, ¿Por qué pagos sin claridad?, ¿Por qué sueldos duplicados?,¿Por qué cobros en espacios públicos sin pasar por Hacienda?, ¿Por qué la represión y agresión hacia los medios de comunicación y reporteros por parte de su guarda espaldas personal, perdón, su hermano Moisés Nápoles Pacheco?, y la pregunta estrella, ¿Y a todo eso, cómo se le llama?, la respuesta podría ser histórica, si es que el evento no desaparece otra vez del mapa antes de arrancar, porque este desinforme no será recordado por lo que digan en el estrado, sino por lo que el pueblo está decidido a decirles, y eso, señora presidenta, no lo borra un asesor, un borrador de Facebook ni una invitación caída.
Tenancingo ya no quiere cuentos, Tenancingo quiere cuentas, al final, lo que Tenancingo espera del famoso desinforme no es claridad, esa ya quedó claro que no llegará, sino el espectáculo final de una administración que parece empeñada en despedirse con el mismo desorden con el que gobernó, y si Nancy insiste en esconder la verdad detrás de invitaciones fantasma, asesores importados y discursos reciclados, que no se sorprenda cuando el pueblo le responda con algo que no se puede borrar, bajar ni editar, el hartazgo colectivo, porque, lo único que se va a encender en Tenancingo no es el árbol, es la paciencia del municipio, y cuando al pueblo se le acaba la paciencia, ni giras culturales, ni “equipos hechos a mano” alcanzan para tapar el desastre, Tenancingo ya no quiere explicaciones, quiere cuentas y si la presidenta no las rinde, el pueblo está más que listo para cobrárselas, con intereses.        Diego Sánche

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