¿EN DÓNDE QUEDÓ LA BOLITA?
Calimaya y San Antonio la Isla comparten una vialidad deteriorada; mientras se define a quién corresponde atenderla, los ciudadanos siguen padeciendo los baches.

Por Mónica Moreno
Una vialidad comunica a Calimaya con San Antonio la Isla y viceversa, con acceso por Rancho San Dimas. El problema es que su deterioro sigue siendo evidente y, hasta ahora, ninguno de los dos gobiernos municipales parece tomar la responsabilidad de resolverlo.
De un lado está Calimaya, gobernado por Morena; del otro, San Antonio la Isla, gobernado por el PRI. Dos administraciones de diferentes colores, pero una misma vialidad que diariamente utilizan habitantes de ambos municipios.
El caso de Calimaya llama especialmente la atención porque recibió 2 millones de pesos para bacheo. Sin embargo, quienes transitan por esta zona siguen preguntándose cuándo llegarán esos trabajos a esta conexión.
San Antonio la Isla tampoco puede deslindarse. La vialidad representa un acceso por Rancho San Dimas y forma parte de la movilidad cotidiana de sus habitantes.
Si un tramo corresponde a Calimaya y otro a San Antonio la Isla, que cada Ayuntamiento atienda lo suyo. Y si el problema requiere coordinación entre ambos municipios, que se sienten a trabajar y lo resuelvan.
Porque al automovilista poco le importa dónde termina un municipio y comienza el otro cuando cae en el mismo bache.
Morena de un lado, PRI del otro; pero los baches no tienen partido.
Mientras la responsabilidad parece brincar de una administración a otra, los ciudadanos continúan esperando una solución.
Por eso la pregunta para ambos gobiernos es muy sencilla:
¿EN DÓNDE QUEDÓ LA BOLITA?
Usted amigo lector tiene la última palabra.