TIANGUI$ – TENGO
Bien lo dice la Constitución Política de los Estado Unidos Mexicanos, que cada municipio es libre y autónomo, esto es que, las cuestiones del manejo administrativo y político de una entidad como Tianguistenco, las decisiones recaen en el presidente municipal, en este caso, bajo las órdenes y caprichos del “Niño Maravilla”, Diego Moreno Valle.
Es por esto por lo que el pasado 5 de febrero, este “mirrey tianguistencano”, encabezó la ceremonia de publicación del Bando Municipal, que en su Título 8 referente al Desarrollo Económico y Mejora Regulatoria, en el Artículo 96 dice que todas las actividades comerciales, turísticas, artesanales, de servicio (entre otras), requieren de licencia o permiso del Ayuntamiento, a través de la Dirección de Gobierno Municipal o de la Dirección de Desarrollo Económico. Empatando esto con el artículo 115 que prácticamente dice algo parecido, anunciando que “Se requiere permiso de la Dirección de Gobierno Municipal para el ejercicio de cualquier actividad comercial o de servicios, dentro de los mercados o en sus áreas de afluencia, tianguis o en comercio en bienes de dominio público; los particulares que ejerzan esta actividad serán organizados por la autoridad municipal al expedir el permiso correspondiente”.
Situación que se repite en el Artículo 118 y un poco en el 119 que dice “El Ayuntamiento, a través de la Dirección de Gobierno Municipal, en coordinación con la Unidad de Comercio y Unidad de Regulación de la Vía Pública, así como, la Unidad de Movilidad y Transporte, está facultado para regular el establecimiento de comerciantes fijos, semifijos, tianguistas y ambulantes…”, y así con otros.
Pero aquí lo importante es el 122, que en resumen apunta a que todo tianguista tendrá que cumplir con su licencia vigente que acredite su giro comercial, contratos provisionales de servicio de energía eléctrica (CFE), uso de foco ahorradores y estructuras metálicas para la colocación de lonas. Mientras que el 123 nos habla del cobro de $8.00 pesos por metro por concepto de derecho de piso de plaza, así como $200.00 pesos de cobro por metro para la expedición de la autorización, permiso o licencia municipal anual o bien su renovación (100 pesos más que el año pasado en el que se cobraba la mitad).
Expuesto esto, son claras las razones que aparentemente tiene nuestro “Niño Maravilla”, para hacer y deshacer a su libre albedrío lo que le venga en gana; algo muy parecido a lo que sucedía en una conocida película de finales de los 90, llamada “La Ley de Herodes”, en la que el personaje principal hacía de las leyes municipales un chiste, incluso cobrando a capricho lo que quería en impuestos a sus gobernados y que, dicho sea de paso, pareciera estar de moda entre varios presidentes municipales del Estado de México.
La única diferencia es que en esa época no se reclamaba como hoy, un gobierno transparente, exigiendo información sobre lo que se hace o no con los recursos del pueblo, para después darles chance a los servidores públicos de poder gritar a los 4 vientos que traen “las manos limpias” y que van a encabezar un “Gobierno Firme”, como las frasecillas que utilizan la mayoría de los candidatos para ganar votos, ¿le suena?
Entrando al tema de “los dineros”, como dijeran nuestros amigos políticos, usted se podrá dar cuenta de que el tianguis de los martes es bastante grande en materia de puestos y movimientos en la cabecera municipal, por lo que podría representar un fuerte motivo para que “El niño Maravilla” no quiera reubicarlo en la periferia; y he aquí una presunta y poderosa razón: “La lana, marmaja, billullo, centavos, money, plata…” para el buen entender del lenguaje español.
Aunado a esto tenemos el Artículo 123 que habla de la licencia (permiso) de los tianguistas en todo el municipio, en el cual se cobra en una sola exposición la cantidad de $200.00 (doscientos pesos 00/100 M.N.) por metro; lo que quiere decir que “a ojo de buen cubero” se podría tratar de unos 30 mil metros de superficie utilizable, lo que traducido a dinero representaría un total de $6 millones de pesos ANUALES, y que haciendo cuentas alegres, tomando en cuenta los 3 años de mandato del “mirrey tianguistencano”, da un total de $18 millones de pesos. Ahora se entiende por qué personajes como “El Niño Maravilla” quieren entrar a la política municipal, pues apenas llegando, los tianguistas se cooperan para regresar un poquito de los invertido en la campaña electoral.
Pero eso es solo para los “chuchulucos”, porque faltan los $8 pesotes que se cobran cada 8 días por metro y que, de acuerdo con el boleto que le presentamos en esta ocasión, redondeándolo en 30 mil metros, se estaría recaudando la nada despreciable cantidad de $240 mil pesos semanales, un aproximado de $960 mil pesos al mes, lo que vendrían siendo $12 millones 480 mil pesos acumulados en las 52 semanas que tiene el año. Algo así como $37 millones 440 mil pesos por los 3 años de administración.
Si sumamos solo estas dos grandes cantidades entre licencia y renta de derecho de piso la recaudación sería de casi $45 milloncitos y medio de pesos, ¡Vaya que conviene ser presidente municipal de Tianguistenco!
Es importante recalcar que, al pedir información a la Unidad de Comercio y vía pública, así como a la Dirección de Gobierno Municipales; no hubo una cifra exacta sobre la cantidad de tianguistas que acuden a vender sus productos los martes, ni un padrón que avale de manera concisa cuánto está entrando a las arcas municipales cada semana. Pero entonces, ¿Cómo es que se extienden los permisos sin llevar registro de cuánto se cobra? Y peor aún, ¿Bajo qué lógica se cobra el derecho de piso por metro sin saber qué superficie ocupa cada puesto, sin saber cuántos son?
Para agregar una raya más al tigre, es inexplicable como la administración que encabeza Diego “El niño maravilla” Moreno Valle, anda entregando los boletos de cobro sin ningún valor fiscal, porque solo se puede observar el logo de la administración 2022-2024, sin ningún sello que avale al contribuyente, ¿dónde quedó el orden que tanto presume el “mirrey tianguistencano”?
Mientras tanto, la pregunta está en el aire, ¿A dónde van a parar los dineros que les cobran a los tianguistas? ¿Será que se reportan todas las entradas? Porque ya resulta sospechoso que el edil ande dando largas al cumplimiento de su compromiso de reubicar el tianguis, quizá porque de ponerlo en un predio privado y más controlado, esta considerable lanita no le llegaría a nadie.
Aún hay mucho que contarle a usted, amigo lector, pero ahí le dejo las 45 millones de razones del por qué no se pone orden al asunto, mientras como ciudadano de Tianguistenco, se le siguen a usted pisoteando sus derechos civiles y humanos.
En la siguiente entrega le daremos otros puntos de peso que no pudimos abarcar en esta nota y que verá por qué el tiangui$ de la cabecera, es buen negocio.
Ariz Vega